miércoles, 27 de junio de 2012


La emisora universitaria cumplió 75 años con el propósito de volver a los orígenes
La juventud debe ser el sujeto fundamental de Radio UNAM
Tenemos que diseñar programas y espacios para el futuro que incluyan a los jóvenes, sin olvidar que tiene la magia de llegar a muchos sitios, señaló el director Fernando Chamizo
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La Orquesta Sinfónica Nacional en el auditorio Simón BolívarFoto tomadas del libro Memorias de Radio UNAM 1937-2007
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Tomás Brody, investigador del Instituto de Física y profesor de la Facultad de Ciencias de la UNAM, quien grabó un curso sobre radiactividad dentro del proyecto Universidad Abierta de México, que finalmente se canceló
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Alejandro Gómez Arias en la inauguración de la XEXX, emisora de la Universidad Nacional, el 14 de junio de 1937
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El escritor José Emilio Pacheco, quien junto con Sergio Pitol era responsable de emisiones literarias
Ángel Vargas
 
Periódico La Jornada
Domingo 24 de junio de 2012, p. 2
Las radios universitarias son un producto de primera necesidad en países como los nuestros, afirmó el escritor uruguayo Eduardo Galeano durante la primera reunión de la Red de Radios Universitarias de Latinoamérica y el Caribe, que tuvo lugar en octubre de 2011 en nuestro país.
Y lo son, sostuvo, porque los medios dominantes de comunicación usurpan el espacio público para vender automóviles o guerras, para mentir sobre la realidad y desalentar la esperanza.
En ese contexto nada favorable, Radio UNAM cumplió 75 años el pasado 14 de junio, consolidada como uno de los pocos reductos, en México y América Latina, de difusión del pensamiento, la crítica, el arte y la cultura en México, a decir de sus colaboradores, entre ellos Margarita Castillo, quien ha sido la voz institucional de la estación por varias décadas.
A lo anterior se suma la opinión del rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), José Narro Robles, quien define a la emisora como una de las entidades fundamentales en la vida de la máxima casa de estudios del país a lo largo de las siete y media décadas pasadas.
Nuestra Radio UNAM ha estado comprometida con las funciones esenciales de la Universidad, ha estado absoluta e invariablemente comprometida con las mejores causas de la sociedad nacional, asevera el rector en una entrevista publicada en la edición conmemorativa de la revista Rúbrica,editada por la propia radiodifusora universitaria.
Ha sido una entidad, una emisora que ha jugado un papel fundamental en el desarrollo de la radio cultural, en el establecimiento, crecimiento y consolidación de muchas otras emisoras universitarias.
Localizada en el 860 de amplitud modulada (AM) y el 96.1 de frecuencia modulada (FM), la estación de la UNAM es una de las 41 radiodifusoras universitarias que actualmente existen en el país.
Fundada en 1937 por Alejandro Gómez Arias, bajo las siglas XEXX, cambiadas dos años después por las de XEUN, le corresponde el honor de ser pionera de las emisiones culturales en el continente americano y primera en el país, según consigna Josefina King Cobos en su libro Memorias de Radio UNAM 1937-2007.
Este 75 aniversario de Radio UNAM ocurre en medio de un proceso de renovación iniciado a su interior hace poco más de cuatro años, con la llegada de Fernando Chamizo a su dirección, proceso, en principio, cuestionado por la audiencia, pero que de forma paulatina comienza a ser aceptado.
La propuesta de ese funcionario, según explica él mismo en entrevista, está sustentada en atraer de nueva cuenta a la audiencia joven.
En ese sentido, el rector José Narro Robles considera que el futuro de la emisora, el inmediato y el más lejano, debe tener como sujeto fundamental a la juventud mexicana universitaria, pero también a los jóvenes que no han tenido, por distintas razones, la oportunidad de ingresar a alguna institución de educación superior.
Tenemos que pensar en los jóvenes, diseñar programas para el futuro, espacios, modalidades que incluyan a este sujeto esencial sin perder de vista que la radio tiene la magia de llegar a muchos sitios y a todas las personas.
Para ello, la propuesta de los actuales directivos de Radio UNAM está centrada en volver a los orígenes, luego de que el proyecto, a su decir, se había anquilosado, al concentrarse durante varios años de manera casi exclusiva a difundir música de concierto.
Esos principios fueron resumidos de la siguiente manera por Alejandro Gómez Arias, fundador de la estación, en dos diferentes momentos. El primero en una entrevista publicada en el número 13 de la Revista de la Universidad,correspondiente a febrero de 1937; y el otro, en su discurso con motivo del comienzo de transmisiones de la emisora, el 14 de junio de aquel mismo año.
Los puntos esenciales de las radiodifusiones comprenderán la cultura musical en sus diferentes ciclos: educativos, históricos, mexicana, moderna y popular, seguidas de las conferencias respectivas, puntualizó.
Nuestras estaciones estarán al servicio del país para el intercambio de ideas políticas y sociales. Por ellas podrán transmitirse todas las tendencias, todas las ideologías, pues nuestra labor es para servir desinteresadamente (...) Estaremos al servicio de la cultura y el arte.
La de Radio UNAM es una historia de buenos y malos momentos, como la de toda entidad longeva. Entre los primeros, sin duda, debe subrayarse la llamada Época de Oro, ubicada entre las décadas de los 60 y los 70 del siglo pasado, en particular durante la gestión del escritor Max Aub en la dirección de la radiodifusora, entre 1960 y 1967.
A ese lapso corresponde la producción de radio-teatros, con obras que abarcaban desde títulos clásicos hasta los más contemporáneos de aquel entonces. Ese momento fue terreno fértil para autores y directores de escena jóvenes, entre ellos Nancy Cárdenas y Juan José Gurrola.
En esas propuestas, se contaba con elencos de actores de primer nivel, como Aurora Molina y Ofelia Guilmáin, y también de noveles talentos que más adelante cobrarían fama, como Héctor Bonilla y Juan Ferrara. Incluso se llegó a formar una pequeña Compañía Titular de Radio Universidad.
De igual manera, a ese contexto histórico se remiten programas emblemáticos de la estación, como El cine y la crítica, de Carlos Monsiváis, el cual, definió alguna ocasión el propio cronista, consistía en “una sucesión desketches paródicos, las sátiras semanales de la política, la sociedad, la cultura, el nacionalismo, el cosmopolitismo, la oligarquía, el populismo, el cine, y la televisión”.
En ese periodo, asimismo, la radiodifusora universitaria fue tachada decomunista, debido a su participación en el movimiento estudiantil de 1968, que a la postre le costaría ser silenciada por el gobierno del presidente Gustavo Díaz Ordaz.
De acuerdo con testimonios recogidos en el libro Memorias de Radio UNAM, tal epíteto tuvo que ver con el hecho de que muchos de los colaboradores eran intelectuales críticos, como Rosario Castellanos, Alberto Dallal, José Emilio Pacheco y Juan Ibáñez, entre otros.
Lo anterior propició, se consigna en el citado volumen, que en varios programas se podía ejercer la crítica social o política con gran libertad, algo que no sucedía en la mayoría de los medios electrónicos del momento.
Desde julio de 1968, en claro respaldo al movimiento estudiantil, la emisora de la UNAM denunció la represión del gobierno e hizo propaganda de los actos y las marchas organizadas por el Consejo Nacional de Huelga (CNH), e incluso los propios estudiantes producían sus noticiarios.
Así lo cuenta Josefina King Cobos: “El rector Javier Barros Sierra les ofreció a los líderes del CNH un espacio radiofónico diario y le pidió a Carlos Monsiváis –para entonces colaborador asiduo de la emisora– que supervisara el montaje y la producción del mismo.
“Surgieron así los programas El movimiento estudiantil informa La respuesta está en el aire. El primero era básicamente informativo y desde el principio se hizo de un gran auditorio. Miles de personas sintonizaban la estación para enterarse de los puntos de vista y los hechos que la gran prensa no abordaba, ya que Radio UNAM era la única radiodifusora que no se alineó al régimen del presidente Gustavo Díaz Ordaz.”
Un indicador del interés y entusiasmo que suscitó el noble proyecto de la emisora de la máxima casa de estudios a mediados de la pasada centuria es la lista interminable de personajes de diversos ámbitos que participaron en su programación.
Al respecto, la investigadora Josefina King apunta que Carlos Fuentes y Fernando Solana hacían crítica política; Rosario Castellanos tenía un espacio de comentarios bibliográficos; José Emilio Pacheco y Sergio Pitol eran responsables de emisiones dedicadas a la literatura, en los cuales ocasionalmente colaboraban Juan García Ponce, Emmanuel Carballo y otros escritores y poetas.
Carlos Monsiváis despertaba el entusiasmo de jóvenes y adultos con su ya citado El cine y la crítica; Gabriel García Márquez, todavía sin el renombre que adquirió poco después, escribía una serie sobre literatura latinoamericana; Raúl López Malo programaba música de concierto, y Elena Poniatowska hacía entrevistas.
A los anteriores debe sumarse una pléyade de importantes nombres de la cultura y el arte nacional y latinoamericano: Luis Cardoza y Aragón, Juan López Moctezuma, Juan Vicente Melo, Raquel Tibol, Carlos Illescas, Ricardo Guerra, Óscar Chávez, Pilar Pellicer, Enrique Lizalde, Carmen Montejo e Ignacio López Tarso.
De tal forma, en estos 75 años de historia Radio UNAM se ha significado como referente para la construcción de la radio cultural en América Latina y el México contemporáneo, según afirman sus directivos, así como integrantes de las comunidades universitaria y cultural del país.
Ha sido, definen, una extensión hacia la sociedad del quehacer de la máxima casa de estudios, así como un aula extramuros en la que varias generaciones se han acercado a nuevos conocimientos en diversas áreas del quehacer humano y/o complementado en los ya adquiridos.
Radio UNAM ha sido cómplice de nuestra educación. Sea con la música o con la palabra, con la noticia, el comentario, el poema o la narración, hemos asistido a interminables muestras y conversaciones del quehacer artístico intelectual de México y el mundo, subraya al respecto la escritora Mónica Lavín.
En términos similares se expresa el compositor Julio Estrada, quien, como parte de los testimonios recabados por la edición especial de la revista Rúbrica,destaca la necesaria e invaluable labor de la radio universitaria para la formación de todos los mexicanos.
A su vez, la astrónoma Julieta Fierro compara a esta radiodifusora con una supermamá: nos entretiene, nos enseña, nos acompaña, ayuda a enterarnos con prudencia sobre la vida, nos regala música que nos hace bien, nos hace reír, nos sorprende, nos invita a reflexionar y a pensar tanto, que nos convierte en creadores.
Uno de los principales retos actuales para Radio UNAM, según resume la opinión de Margarita Castillo, es recuperar su vocación como escaparate de lo que es esta casa de estudios en su conjunto, tanto para la comunidad universitaria como para la sociedad. Esa sería una de las mejores maneras políticas para defender a nuestra querida Universidad Nacional.


Poniatowska y Taibo II leyeron el proyecto cultural de las izquierdas
Estimular la creación, única salida a la crisis nacional
Morena comenzó su cierre de campaña con actividades artísticas
Participaron El Fisgón, Rius y Jesusa Rodríguez, entre otros
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Los escritores durante el acto que se llevó a cabo en la explanada principal del bosque de ChapultepecFoto Carlos Cisneros
Arturo Jiménez
 
Periódico La Jornada
Domingo 24 de junio de 2012, p. 5
El arte y la cultura serán prioridades del gobierno que encabezará Andrés Manuel López Obrador de ganar la Presidencia de la República, pues son la única salida a la profunda crisis nacional, destacaron ayer los escritores Elena Poniatowska y Paco Ignacio Taibo II al leer los lineamientos generales del programa de cultura de las izquierdas.
La lectura se realizó en la explanada de la entrada principal del bosque de Chapultepec, como parte del cierre de campaña del Movimiento Regeneración Nacional en el área de Cultura (Morena Cultura), también llevado a cabo como parte del Festival Cultural Mundial por el Cambio Verdadero, de las 11 de la mañana hasta las seis de la tarde y que se organizó en diversas ciudades del país y del extranjero.
En el estrado estuvieron, entre otros, la promotora cultural Paloma Sáiz; el caricaturista de La Jornada Rafael Barajas, El Fisgón; la actriz Jesusa Rodríguez; el ex legislador Alfonso Suárez del Real, y el antropólogo Héctor Díaz Polanco, autor del reciente libro La cocina del diablo, que documenta el fraude electoral de 2006.
Entre las acciones inmediatas en favor del arte y la cultura, Poniatowska y Taibo II, quienes leyeron los diversos puntos de manera alternada, destacaron que la política cultural incluye la democratización de los medios de comunicación. Por ello, agregaron, se promoverán medios públicos y se otorgarán permisos y concesiones a las radios y televisoras educativas, culturales y comunitarias.
Otro punto es el apoyo a la investigación, preservación y divulgación del patrimonio cultural material e intangible del país. Las culturas indígenas tendrán un lugar importante.
También se estimulará la creación artística y se aplicará un amplio programa de becas para escritores, actores, bailarines, cineastas, pintores, artesanos, escultores, productores de video, músicos y promotores culturales, entre otros artistas. El proceso será equitativo y transparente, a escala nacional y para todas las ramas del arte y la cultura.
Destaca el apoyo a la producción, distribución y exhibición de películas mexicanas de calidad, así como el fomento a la lectura y las redes de bibliotecas y librerías.
Se impulsarán coediciones económicas con editoriales e instituciones públicas y privadas para acercar a los niños y jóvenes a la literatura universal, la ciencia y la tecnología así como la historia y la cultura mexicanas.
La formación artística será fomentada en escuelas, barrios y centros de trabajo; mediante campañas y brigadas culturales, además de publicaciones, se buscarán fortalecer la cultura ciudadana y los valores.
Por esos medios también se impulsará la divulgación científica y la relación de la ciencia y la tecnología con la vida cotidiana. De igual modo, las plazas públicas del país serán escenarios abiertos a las actividades artísticas y culturales.
Al final, Taibo II leyó: Se creará la Secretaría de Cultura y Elena Poniatowska será su titular para llevar a cabo este programa de cultura, lo que fue festejado por los cientos de asistentes a la explanada, en la que se instalaron varias carpas.
En otra parte de ese texto, no leída por los escritores, se plantea: Frente a la crisis actual de México, la degradación de la sociedad y de las instituciones, la destrucción de la naturaleza, la desigualdad, la corrupción, la concentración de poder y de riqueza, es imprescindible un profundo cambio político, social, económico y, sobre todo, moral y cultural.
Poniatowska, Taibo II, Epigmenio Ibarra, Jesusa Rodríguez y otros participantes coincidieron en la necesidad de realizar un esfuerzo extraordinarioen la promoción y cuidado del voto de aquí a los pocos días que faltan para las elecciones del primero de julio, a fin de evitar la imposición del PRI y de Enrique Peña Nieto, y con ello, de la continuidad de la ignominia.
Vienen más mentiras, dijo Ibarra, pero también se observa un pueblo que resurge, un viento de libertad y de dignidad.
Bajo las carpas se hacían trueques de libros, se tomaban fotos como Villa o Zapata, o los niños recortaban y pintaban marcos para sus imágeness. En otra más se jugaba la Lotería de la memoria, para acordarse de las infamias que han hecho el PRI y el PAN.
Al final de la intervención de Poniatowska y Taibo II, ambos escritores, junto con el caricaturista Eduardo del Río, Rius, la actriz Jesusa Rodríguez y simpatizantes de Morena jugaron a la Lotería de la memoria. Mientras, la cantante Liliana Felipe vendía ejemplares del juego.
También había una instalación de un grupo de estudiantes, creada con monitores de televisión hechos de cartón, los cuales se ponían en la cabeza.
Al centro y en un extremo se montaron exposiciones plásticas y de fotografías, algunas de éstas con imágenes de los comités de Morena en favor de López Obrador, organizados en diversas ciudades del mundo.


Presenta informe sobre el tema, al conmemorarse día internacional de apoyo a víctimas
Documenta el Frayba 47 casos de tortura en Chiapas de enero de 2010 a diciembre de 2011
Elio Henríquez y Alfredo Méndez
Corresponsal y reportero
Periódico La Jornada
Miércoles 27 de junio de 2012, p. 50
El Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas (Frayba) informó que de enero de 2010 a diciembre de 2011 documentó 47 casos de tortura en Chiapas, de los cuales ocho corresponden a mujeres y 39 a varones.
Este martes, en sus oficinas del municipio de San Cristóbal de Las Casas, presentó el informe De la crueldad al cinismo, con motivo de la conmemoración del Día Internacional en Apoyo a las Víctimas de la Tortura, declarado por la Organización de Naciones Unidas (ONU).
Afirmó que los responsables (de los casos de tortura) son elementos del Ejército Mexicano, policías municipales y estatales, agentes del Ministerio Público del fuero común, particulares y agentes de la Fiscalía Especializada Contra la Delincuencia Organizada, los más recurrentes.
Señaló que la mayor parte de los casos se produjeron en acciones vinculadas con la procuración de justicia, la implementación de una política de seguridad pública en el contexto de la guerra contra el crimen organizado declarada por el presidente Felipe Calderón, y por las acciones del Programa Ciudad Segura promovidas e implementadas por el gobierno de Chiapas.
El organismo que preside el obispo de Saltillo, Raúl Vera López, sostuvo queal momento de la tortura, en la mayoría de casos las víctimas se encontraban privadas de su libertad bajo la figura de arraigo, y aunque esta figura jurídica se eliminó para delitos del fuero común en Chiapas, en junio de 2011, continúa en el ámbito federal.
En el informe, presentado por Stella Maris Figueroa, de Amnistía Internacional sección Chiapas; Adriana Luna Castellanos, médica y sexóloga, y Víctor López Rodríguez, director del Frayba, el organismo manifestó que las personas sobrevivientes de tortura que están dispuestas a denunciar los actos cometidos contra su integridad se encuentran con un sistema de procuración de justicia incapaz de darles protección y apoyo adecuados.
Durante la reunión, Aurora Rosette Hernández denunció que su hermano Miguel Ángel, quien era chofer de la familia Orantes Constanzo, a la cual pertenece la candidata de la izquierda al gobierno de Chiapas, María Elena Orantes López, fue torturado en abril de 2011 para que se declarara culpable del robo de una caja fuerte. Este es uno de los 47 casos del informe.
Exhortan a juzgadores a detectar prácticas indebidas
Al conmemorar el Día Internacional en Apoyo a las Víctimas de Tortura, el magistrado Luis Fernando Angulo Jacobo, secretario general de la presidencia del Consejo de la Judicatura Federal, órgano administrativo y disciplinario del Poder Judicial federal (PJF), aseguró que los juzgadores mexicanos deben estar atentos y sensibles para detectar casos de tortura en los procesos jurisdiccionales.
Añadió que la décima época del PJF es una oportunidad histórica para delinear el nuevo perfil del juzgador moderno, respetuoso de los derechos humanos y de las garantías individuales.
En el acto organizado por el Consejo de la Judicatura Federal (CJF), al que asistieron magistrados de circuito y jueces de distrito, Angulo Jacobo dijo que es deber de los juzgadores buscar y detectar las prácticas indebidas, alcanzar la justicia dentro del contexto de actuación y los límites de la ley y nunca tolerar la impunidad ni la injusticia.
En su discurso, el magistrado Angulo Jacobo transmitió un mensaje del presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y del CJF, Juan N. Silva Meza, quien, dijo, se congratula de que funcionarios de primer nivel participen en estos actos que permiten reflexionar sobre temas sensibles.
En ese sentido, el secretario general de la presidencia del CJF sostuvo que esta conmemoración lleva a la reflexión y el compromisos no sólo jurídicos, sino morales, pues debemos ser conscientes de nuestro actuar como juzgadores, debemos ver una historia en cada expediente, de apegarnos a derecho.
Destacó que la tortura es una de las más deleznables prácticas que el ser humano comete contra sus semejantes, y tras aludir a los diversos instrumentos internacionales contra la tortura, el magistrado Angulo Jacobo exhortó a los juzgadores a aplicarlos en la nueva etapa del sistema jurídico mexicano, bajo el llamado control convencional.


Efectúan reunión para coordinar acciones
Tamaulipas da prioridad a la salud de niños y adolescentes
Periódico La Jornada
Miércoles 27 de junio de 2012, p. 50
Para coordinar las estrategias orientadas a prevenir y controlar los padecimientos que afectan a los niños y los adolescentes tamaulipecos, la Secretaría de Salud puso en marcha en Ciudad Victoria la segunda Reunión Estatal de Infancia y Adolescencia, con la participación de coordinadores de programas de las 12 jurisdicciones sanitarias de la entidad.
El propósito de estas actividades es mantener actualizado al personal jurisdiccional que labora en estas áreas para mejorar la calidad y oportunidad de la atención de las unidades médicas.
Los niños y los adolescentes son el presente y futuro de Tamaulipas, por ello el gobierno del estado quiere garantizar la salud de niños y adolescentes, porque son el presente y el futuro de Tamaulipas, mediante la atención integral del menor de cinco años; alimentación balanceada, según su necesidad nutricional; salud integral del adolescente con énfasis en la prevención del embarazo y las enfermedades de transmisión sexual, y la vacunación universal, con promoción de estilos de vida saludables.
Ante más de 200 participantes, funcionarios de la Secretaría de Salud aseguraron que la capacitación constante del personal es una de las mejores estrategias y herramientas para salvaguardar la integridad y bienestar de los menores, a fin de que logren el desarrollo pleno de sus capacidades
Los acuerdos y compromisos que se establecieron en la reunión fueron: incrementar la cobertura de vacunación en los niños menores de un año de edad, la instalación de más cámaras de frío para la buena conservación de los biológicos, así como la vigilancia del control del niño sano.


ía Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas
No existe en el país una estrategia para prevenir y tratar adicciones
Hasta 90% de los adictos tienen un trastorno mental o afectivo (depresión), entre otras alteraciones, las cuales no han sido incluidas en los tratamientos de rehabilitación: Amepad
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Las terapias requieren de dos a cinco años de acciones interdisciplinarias y un seguimiento de al menos cinco años para poder asegurar que una persona logró reincorporarse a la sociedad, señaló Mario Souza y Machorro, fundador de AmepadFoto Roberto García Ortiz
Ángeles Cruz Martínez
 
Periódico La Jornada
Miércoles 27 de junio de 2012, p. 48
En México no existe una verdadera estrategia para la prevención y tratamiento de las adicciones; ésta debería ser de un abordaje integral, que vea en los consumidores individuos con dos o más enfermedades que requieren atención, advirtió Mario Souza y Machorro, académico fundador de la Academia Mexicana de Patología Dual (Amepad).
Señaló que hasta 90 por ciento de los adictos a sustancias ilegales también tienen un trastorno mental o afectivo (depresión) y otras alteraciones (del sueño, familiares), las cuales no han sido incluidas en los tratamientos de rehabilitación. Estas terapias requieren de dos a cinco años de acciones interdisciplinarias y un seguimiento de por lo menos cinco años, para poder asegurar que una persona logró reincorporarse a la sociedad.
Acciones de este tipo se aplican en países como Inglaterra, Francia, Alemania y España, pero no en México, a pesar de que todos hablan del problema, empezando por las autoridades, pero no hay estrategias efectivas para controlarlo.
En entrevista con motivo del Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas, el especialista resaltó que el consumo de sustancias es multifactorial, pero intervienen, sin duda, la pobreza, la falta de educación, la inequidad social y la falta de oportunidades, los cuales se conjugan con alteraciones mentales como la depresión o el trastorno de déficit de atención con hiperactividad cuando está mal atendido o ignorado, entre otros.
La clasificación estadunidense de enfermedades reconoce más de 300 trastornos mentales. Cualquiera puede estar vinculado con el consumo de drogas, aunque generalmente no es posible identificar cuál de todas estas afecciones surge primero o tiene mayor influencia para que una persona se vuelva adicta. Por eso, el abordaje en el tratamiento tiene que ser integral, apuntó.
Souza comentó que el término patología dual empezó a utilizarse en 2010, aunque se le conoce desde los años 70 como comorbilidad. Lo que se busca es dar al problema un enfoque más específico con el fin de mejorar los resultados en beneficio de los pacientes y la sociedad.
La Amepad surgió hace siete años con la finalidad de promover programas para la formación de profesionales especializados en el diagnóstico y tratamiento integral de pacientes. Recientemente creó la clínica Clinpad, con apoyo del Hospital Siquiátrico Fray Bernardino Álvarez.
Souza y Machorro ubicó la causa de la baja eficiencia en la rehabilitación de adictos: los políticos de la salud se han preocupado más por la política. En lugar de diseñar un programa nacional de prevención y tratamiento de adicciones, se han concentrado en acciones aisladas y de bajo impacto, señaló. Es el caso de los Centros Nueva Vida, construidos en este sexenio, que tienen un campo de acción limitado, pues sólo detectan a los pacientes y los canalizan, principalmente a los Centros de Integración Juvenil (CIJ)
En vez de construir cien centros habría sido mejor edificar uno en cada estado de la República, pero con el equipamiento suficiente en camas de hospital y personal especializado en el manejo de las adicciones, lo que significa contratar sicólogos, siquiatras, médicos, enfermeras, trabajadores sociales, entre otros.
De los CIJ, el especialista, ex encargado del área de hospitalización en ese organismo, comentó que hacen un gran esfuerzo por lograr la rehabilitación de los adictos, pero trabajan con muchas deficiencias, a pesar de que 85 por ciento de su presupuesto proviene del gobierno federal.
Otro caso son los grupos de autoyuda, organismos privados a los que habría que profesionalizar y garantizar que cumplan con los requisitos mínimos que plantea la norma oficial mexicana (NOM) 028, pero también con estándares sanitarios para los tratamientos de rehabilitación.
Un programa nacional, agregó, determinaría lineamientos y guías de atención médica, como existe para otros padecimientos. Además, con mejores contenidos en los programas educación se lograría prevenir y aun evitar que los niños consuman sustancias ilegales.

sábado, 23 de junio de 2012


Rock 132

México, DF. Miles de jóvenes se dieron cita en el Zócalo de la ciudad de México, para presenciar la actuación de grupos de rock que 'prendieron' el #festival132 al que convocaron los integrantes del movimiento universitario #YoSoy132. La Jornada / José Carlo González

n calma transcurrió la tocada del #festival132 en el Zócalo

Durante el festejo no faltaron las pancartas de rechazo al candidato priísta, Enrique Peña Nieto.
La Jornada en línea
Publicado: 23/06/2012 18:28
México, DF. Más de 50 mil personas disfrutan este sábado del #Festival 132, que se lleva a cabo de manera pacífica en la plancha del Zócalo de la capital mexicana, en donde además de la música también se han hecho presentes las artes escénicas.
La primera agrupación en salir al escenario poco antes de las 15:00 horas, fue Los músicos de José, que con su mezcla de rock y funk intentaron calentar los ánimos de los presentes con temas como “Su prima zarigüeya”, “Gracias Jaime” y “La dejada”, contenidos en los dos álbumes que la banda ha editado desde 2006.
Tras la actuación de Barricada Sur, Botellita de Jerez inundó de “Guacarock” la Plaza de la Constitución e hizo brincar a los miles de asistentes gracias a temas como “Oh denis”, “Guacarock de la malinche” y “fata!”, que además fueron coreados por los simpatizantes del movimiento #YoSoy132.
El turno del ska corrió a cargo de Los Estrambóticos, una de las agrupaciones más esperadas de esta tarde, que no decepcionó a sus seguidores al interpretar éxitos que los han consolidado como una de las agrupaciones más importantes del género en México entre las que destacaron “Me enamoré en la cola de las tortillas”, “La herida”, “Soñar contigo”, “Fantasma” y “Peter punk”.
El primer encuentro artístico-cultural, organizado por el movimiento #YoSoy132, comenzó actividades con una danza mística acompañada de alabanzas y cánticos que lograron atrapar al público que aguardaba para presenciar las actuaciones de las agrupaciones invitadas.
El clima también ha favorecido al evento, a pesar de la amenaza de lluvia que no ha llegado hasta el momento, todo ha ocurrido sin contratiempos. Durante el festejo no faltaron las pancartas de rechazo al candidato priísta. Enrique Peña Nieto.
Los jóvenes convocados por el movimiento #YoSoy132 llegaron desde temprano a la explanda del Zócalo para participar en un festival artístico-cultural en el que pudieron asistir a talleres de escultura, cartel, malabarismo, teatro, perfomance y graffiti, entre otros.
Otras actividades fueron Escultura de los deseos, Papalotes, Arte urbano, Mural colectivo, Taller de resistencia no violencia, además de Taller de Ciencias para Niños, Gráfica 132, Expo de Arte ENAP, Taller de circo, Talles de danza, Clow para niños, Cuentacuentos, danza y una conferencia titulada “La importancia de los libros”.
Se espera para el cierre de este encuentro artístico-cultural a las agrupaciones Los de abajo y Panteón Rococó; además de la música, el festival dio espacio a otras actividades como talleres de papalote, de poesía, de escultura con botellas de plástico PET, así como la presentación de un cuentacuentos.
(Con información de Notimex)

sábado, 16 de junio de 2012

Camila Vallejo en México - UAM Xochimilco


La lideresa estudiantil chilena habló ante alumnos del plantel Xochimilco de la UAM
Para enfrentar los retos actuales hay que actuar como red en AL: Camila Vallejo
En el mismo acto, Adolfo Gilly recordó el movimiento de 68 y la represión del halconazo de 1971
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Encuentro multitudinario en la explanada del plantel universitario con la dirigente estudiantil chilena. En la imagen, una conversación con Adolfo GillyFoto Carlos Cisneros
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Camila Vallejo durante su participación en el ciclo Las universidades públicas en América Latina, que se realizó en la UAM XochimilcoFoto Carlos Cisneros
Laura Poy Solarno
 
Periódico La Jornada
Sábado 16 de junio de 2012, p. 9
En un mensaje ante cientos de estudiantes reunidos en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM)-Xochimilco, Camila Vallejo, lideresa del movimiento estudiantil chileno, llamó a la unidad de los movimientos sociales en América Latina para impulsar una verdadera transformación de un sistema de opresión, explotación, así como de control y abuso que opera de forma multidimensional.
Enfrentar este modelo económico y social, afirmó, “nos demanda actuar como red con una plataforma común de horizontes de lucha, que no implica olvidar o marginar las demandas locales, sino apuntar a una meta común de transformación.
Ante alumnos de la UAM e integrantes del movimiento #YoSoy132, destacó que nos sentimos muy emocionadas con la hermosura de la emergencia de los estudiantes, pero también reconocemos que lo hicieron de forma organizada, y cuando un pueblo está organizado, ahí está la verdadera primavera.
En el acto, donde también dio un mensaje a los jóvenes Adolfo Gilly, profesor emérito de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y colaborador de esta casa editorial, Vallejo afirmó que la movilización de miles de estudiantes chilenos a partir de mayo de 2011 cambió a su país, pero destacó que este proceso no fue de generación espontánea. Reivindicamos nuestra historia. Somos herederos de muchas otras generaciones que lucharon por una democracia plena.
Consideró como un hecho muy importante que #YoSoy132 haya puesto en la escena de la lucha social el papel fundamental que juegan los medios de comunicación. Es un ejemplo para la juventud latinoamericana.
En un mensaje del movimiento #YoSoy132, leído por uno de sus integrantes, reiteraron su apoyo y solidaridad al movimiento estudiantil chileno, y recordaron que los une la solidaridad de los pueblos de América Latina. Advirtieron que están cansados de ser víctimas de un modelo político, económico y social que sólo espera de nosotros que estemos callados. No perseguimos fantasmas del pasado, sino a un sistema que está más vivo que nunca.
Por su parte, Gilly recordó el movimiento estudiantil del 68 y la represión con el halconazo de 1971. Explicó que los jóvenes que hoy se movilizan en las calles del país son los mismos de siempre, los de antes y de ahora, que regresan puntuales, cuando menos se piensa y nadie los espera, cuando se les ocurre. Y aparecen y les desordenan todo a ellos, a quienes siempre toman por sorpresa.
Vengo de lejos, afirmó, desde la primera campaña que impulsó Salvador Allende en Chile en 1964, cuando nacía la gran esperanza. Estuve en el 68, en este México, en Lecumberri, cuando llegó (Gustavo) Díaz Ordaz, el cruel presidente que nos trajo el PRI y masacró en Tlatelolco a esa misma esperanza.
Estamos ahora aquí “gracias a ustedes, infinitos 132, nacidos en la Iberocuando Enrique Peña Nieto creía que nadie se acordaba de sus crímenes contra Atenco. Estamos para ver si entre todos podemos detener el regreso de esa infamia, de hombres apaleados, de jóvenes asesinados y encarcelados, mujeres humilladas y violadas que ese gobernante desató en Atenco”.
No voy a discutir entre quienes van a votar o a pronunciarse de otro modo, afirmó. Vengo a decir que a este señor hay que detenerlo, y si votar para muchos es un medio, pues que lo hagan contra ese hombre. Se trata, agregó, de seguir diciendo la verdad de esta elección y parar a ese señor que quiere restablecer aquel pasado.
Por la mañana, durante su participación en el foro Las universidades públicas en América Latina. El debate necesario, Vallejo alertó sobre la importancia de mantener una capacidad autocrítica dentro de los movimientos sociales para no caer en unnarcisismo social, pero también destacó la necesidad de abandonar viejos esquemas en los que se exige a los de siempre cambios que sabemos nunca van a hacer.
Reconoció que aún no hemos resuelto cómo nos vamos a la disputa del poder, no hay plena conciencia de este proceso.
Y en cuanto al papel de las redes sociales consideró que son unaherramienta dinamizadora que se debe aprovechar para traspasar fronteras e informar, pero advirtió que la construcción de un movimiento social con capacidad de transformación social sólo se construye persona a persona.


Protesta de estudiantes por el arresto de compañeros
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Integrantes de #YoSoy132 protestan en la explanada del municipio de Tlalnepantla por la agresión a sus compañerosFoto Mario Antonio Núñez
Silvia Chávez González
Periódico La Jornada
Sábado 16 de junio de 2012, p. 8
Tlalnepantla. Méx., 15 de junio. Al menos 200 integrantes del movimiento #YoSoy132 marcharon por las principales calles y avenidas de esta localidad, en protesta por el arresto de tres estudiantes a petición de un sobrino del alcalde priísta Arturo Ugalde Meneses, a quien identificaron como Alberto Ugalde.
Estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México, del Instituto Politécnico Nacional, de la Universidad Autónoma Metropolitana y de las universidades privadas del Valle de México e Insurgentes se congregaron frente al palacio municipal. ¡Exigimos respeto a nuestra libertad de expresión!,¡Ugalde, escucha, los estudiantes están en lucha! y ¡Ni un voto al PRI!, fueron las consignas que llegaron con pancartas de protesta.
César Mora, candidato a regidor del PRI, llegó con cerca de cien jóvenes y avanzó hacia la explanada del palacio municipal. Personal de la alcaldía solicitó al abanderado y a su equipo, que traía chalecos con logotipos de Enrique Peña Nieto, que se retiraran de la zona.
Antonio Bautista Martínez, Gerardo Juárez Sánchez y Diana Gisela Ponce Rosas, quienes iban al frente de la marcha, explicaron que como a las 21:30 horas del jueves pasado colocaban propaganda informativa acerca del movimiento #YoSoy132, en un poste de la colonia Santa Cecilia, cuando llegó Alberto Ugalde a quien identificaron como el hermano del edil.“¡Hijos de su p… madre, dejen de hacer sus pendejadas!”, gritó Alberto Ugalde a los tres estudiantes y luego llamó a la policía municipal, que llegó de inmediato y los agentes amagaron a dos de los tres jóvenes, a uno de los cuales le colocaron esposas, coincidieron en denunciar los jóvenes integrantes del movimiento estudiantil.
Los estudiantes fueron presentados ante el juzgado calificador acusados deescandalizar en la vía pública. Un abogado gestionó la libertad, y presentaron la demanda penal contra los oficiales que los agredieron sumando a Alberto Ugalde. Son imputaciones directas y esperamos respuesta de la procuraduría del estado de México, dijo. Diana y Gerardo son estudiantes de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Acatlán y Antonio es de Ixtacala.

Jóvenes contra la guerra sucia
Arturo Alcalde Justiniani
A
l tiempo que se acredita que López Obrador avanza en las preferencias electorales y que sus posibilidades de triunfo son reales, se ha desatado una campaña sin límites para desprestigiarlo. Forman parte de ella mensajes injuriosos, rumores, noticias alteradas, calumnias y una jauría de comunicadores que, actuando por encargo, buscan confundir a la población con el fin de provocar miedo y angustia. El árbitro parece lento en sus reacciones y no se decide a poner un mínimo de orden.
No sólo las televisoras ya conocidas participan en esta maniobra, también cadenas de diarios que en todo el país repiten consignas e información falsa, por más absurda que parezca, confiando que en el corto plazo no podrán ser desmentidos. La lista es inagotable. Te van a quitar tu casa para dársela a otros, es igual que Chávez, vas a perder tu automóvil, se va a repetir la toma de Reforma, no está dispuesto a aceptar su derrota, tiene grandes propiedades, etcétera. Bastaría preguntar a los habitantes de la ciudad de México, que conocieron su gobierno y su equipo de trabajo, para confirmar que las acusaciones planteadas no tienen fundamento. Por algo ahora los gobiernos progresistas de esta entidad tienen tanto respaldo popular.
Las redes sociales también son objeto de embate. Un trabajador me informaba sobre un empleo de reciente creación en una oficina ubicada en Cuautitlán Izcalli, estado de México; la tarea consiste en enviar diariamente 160 tuits, 80 en contra de López Obrador y el resto a favor de Peña Nieto. Pagan $150 por día. Les hacen firmar un compromiso de discreción. En esta misma línea los estudiantes creadores del video Somos más de 131 han sido hostigados de diversas maneras, a grado tal que se han visto obligados a solicitar la intervención de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal.
La manipulación de la información empieza a generar en algunos sectores un efecto contrario al deseado por sus promotores. En buena parte explica la reacción del movimiento juvenil reclamando la democratización de los medios de comunicación, que siendo propiedad pública deben favorecer el desarrollo social y cultural del país. Muchos jóvenes han respondido con firmeza y dignidad frente a estas campañas que pretenden tratarlos como incapaces de discernir entre el mensaje y la realidad. Es alentador escuchar la sorpresa de algunos padres de familia, frente a la definición de sus hijos que en estos días han tomado la decisión de involucrarse en diversas movilizaciones, simplemente porque no se conforman con el mundo que se les pretende imponer. Se resisten a la lógica de que todo está arreglado y que no se puede hacer nada; que la pobreza es natural, que la injusticia seguirá toda la vida, que deben conformarse con su condición de subordinados y, peor aún, que sólo les queda irse preparando para aprovecharse de otros, si quieren 
sobrevivir.Esta nueva generación de jóvenes no se conforma con su reclamo en materia de medios de comunicación; con una visión más creativa, informada y responsable, saben que existen soluciones para los problemas que tienen postrada a buena parte de la población, y que para lograrlo se necesita un cambio de rumbo apoyado en la participación de gente de buena fe, que vive como piensa, que entiende que el principal problema de nuestro país es la desigualdad social, que no sólo destruye el tejido social, favoreciendo la inseguridad, sino que también frena el crecimiento económico, la posibilidad de generar empleos de calidad y, en consecuencia, la esperanza por un mundo mejor.
La última andanada activada desde el Consejo Coordinador Empresarial (el mismo que le plantea al IFE y a candidatos firmar un pacto de civilidad) se ha orientado a descalificar la propuesta de reducir el gasto corriente superfluo y los salarios exorbitantes para canalizarlo a diversos programas. El propio presidente Calderón y funcionarios de su gobierno se dedican también a esta tarea, señalando que aun reduciendo el sueldo de los altos mandos a la mitad, se lograría menos de un tercio de lo propuesto. Varios analistas, entre ellos Enrique Quintana (12/6/2012), en el periódico Reforma, han aclarado, atendiendo a la declaración exacta del candidato, que éste no sólo se había referido a sueldos de altos funcionarios sino también a otros gastos superfluos en las distintas dependencias del gobierno. Quintana concluye que hay mucha tela de dónde cortar para hacer ahorros y agrega que el propio Consejo Coordinador Empresarial ha señalado que la iniciativa privada paga alrededor de 10 por ciento de sus ingresos en corrupción, y recuerda que el monto de los privilegios fiscales que en el propio presupuesto dejarán de percibirse es de alrededor de 178 mil millones de pesos. Más allá de los números, lo importante es el concepto que está detrás de la propuesta, y que consiste en racionalizar el gasto y contar con una administración pública que responda a las necesidades de la sociedad.
Es fácil confirmar cómo las medidas económicas de los últimos gobiernos han condenado a los jóvenes a un mundo más precario. Basta observar la tendencia salarial, el avance en las llamadas reformas estructurales o los cambios a los sistemas de seguridad social. En este último tema se han establecido pensiones no sólo más reducidas sino que se ha despojado a los trabajadores más jóvenes de sus recursos, entregándolos al sector privado a través de las Afore, para que los administre y se beneficie con ellos sin ser su propietario.
La guerra sucia agravia a la sociedad en su conjunto. La mejor manera de neutralizarla es convertirnos en difusores de la verdad dentro de nuestro entorno social. Es tiempo de que los indecisos y escépticos hagan causa común con los jóvenes, que han recuperado la esperanza de que muy pronto puedan cambiar las cosas en favor de nuestro país. La guerra suciano debe triunfar.
Periódico La Jornda/16 de Junio de 20012

jueves, 14 de junio de 2012





LA JORNADA SEMANAL 

Letras adolescentes

Jóvenes contra el VIH, durante el Dance 4 Life en el Zócalo. Foto: José Carlo González/ archivo La Jornada
Hacia septiembre del año pasado, a un grupo de compañeros de la Dirección General de Tratamiento para Adolescentes del DF se nos ocurrió hacer un concurso de cuentos en las Comunidades para Adolescentes en Conflicto con la ley del DF, aún conocidas popularmente como tutelares o correccional para menores. La convocatoria duró un mes y llegaron unos 360 cuentos escritos por nuestros jóvenes. Conviene recordar que ellos, antes que cualquier otra cosa, son excluidos sociales.
Al final del proceso, las escritoras Ana Clavel y Francesca Gargallo, juradas de lujo, hicieron una selección de los cuentos ganadores, escritos por chicos a los que como reconocimiento se les obsequiaron libros.
El concurso es parte de las acciones que se promueven en las seis Comunidades que hay en Ciudad de México para propiciar que los poco más de 5 mil jóvenes (setecientos de ellos internos) en el sistema de justicia, lean, mediante talleres de Bunkos, de Paralibros, con la presencia de cuentacuentos, la impartición de clases de literatura, así como la asistencia de connotados miembros del gremio, como estrategias docentes en el proceso para la regularización escolar y formación sociocultural.
He aquí, pues, una muestra de los cuentos, que son publicados sin correcciones sintácticas, de redacción o “estilo”, es decir, tal cual fueron concebidos por sus jóvenes autores.
Raquel Olvera Rodríguez
Directora General de Tratamiento para Adolescentes del DF (www.detm.df.gob.mx).

Niña limpia vidrios en Reforma.
Foto: José Carlo González/ archivo La Jornada

La creación de la violencia

Martínez Cruz Ricardo, Cuajis
Todo esto empezó el 28 de septiembre de 1992, en una familia pequeña, integrada por papá, mamá, tres varones y una niña, la más pequeña de la familia.
El piloto de esta familia era Mario, el papá. Él era el que decía la última palabra, pero no antes de consultar a mamá e hijos.
Todo marchaba muy bien. Claro, siempre había problemas, pero nada que no resolvieran papá o mamá.
Un día viernes por la noche como a eso de las 9:45. Mario llegó del trabajo muy agotado, apenas podía mantenerse de pie, se tiró al sillón como desmayado. Claudia, la mamá de la familia pensó: pobre de mi querido esposo, está muy cansado; Claudia le quitó los zapatos y los acomodó abajo en un rincón de su cama de Mario y Claudia.
Claudia agarró el último billete que les quedaba, que era uno de doscientos, se queda pensativa y dice en voz alta, ¡aunque se enoje Mario y me moje, tengo que ir a la panadería de Macario!
Quedó pensativa otra vez. ¡A poco porque Macario no quiere que salga ni a la esquina no van a cenar mis hijos, pues no, ahora voy a ir antes de que sean las diez y cierre don Macario.
Apenas Claudia llegó cuando Macario ya iba a la mitad de su gran cortina. Gritó: ¡voy a comprar pan blanco! Qué a tiempo llegaste, Clau, y no es necesario que me grites, te escucho a la perfección, estás a un metro de mí.
Claudia tratando de respirar tranquilamente, pidió 30 pesos de pan blanco, 20 pesos de dulce y dos litros de leche. Claro, hija, nada más que ya no voy a abrir mi cortina, está muy pesada, pero te agachas tantito y así te despacho.
Con la tormenta, truenos y relámpagos, Mario se despertó y comenzó a preguntarles a sus hijos: ¿Mamá dónde está? Ellos no respondieron. Mario ya muy enojado, desesperado empieza a buscarla en baño, recámara, azotando las puertas, aventado las cosas. Maldiciéndola, ¡hay qué mujer con la que me vine a casar!, ¡es una hija de su mamacita linda! Ahora que llegue va a ver, le va a ir como en feria.
¡Pinche Clau, cómo deja a mis hijos solos! Seguro que cuando yo estoy partiéndome la espalda, ella ha de andar de loca, pero ahorita mismo la voy a ir a buscar.
Mario sale muy enojado, enciende su auto y empieza a darle tales acelerones que sale disparado por la calle, al dar la vuelta en la esquina ve que va saliendo Claudia de la panadería de Macario, sintió tantos celos que en ese momento hubiera deseado tener dos pistolas, la primera para descargarla en la cabeza de Macario, la segunda para vaciarla en el corazón de ella; lo peor, pensó Mario, es que quieran verme la cara con la pinche cortina a la mitad, con razón me escondió mis zapatos, pero ahorita llegando a la casa no sabe lo que le espera a la condenada.
Mario se dirige hacia donde se encuentran Claudia y Macario, abre la puerta del copiloto, diciendo muy tranquilo, súbete, mi amor, para que no te mojes más. Llegando a la casa cambia de actitud, y dice, ya sé todo, ¿te crees muy inteligente? ¡Ya sé por qué escondiste mis zapatos! ¡Te querías ir con ese panadero! ¿Acaso es mejor en la cama que yo? ¡Ah, como últimamente no hemos tenido relaciones porque he llegado muy cansado preferiste meterte con el panadero!... Y de seguro también con el lechero, ¿verdad?
Claudia muy enojada le contesta, estás malinterpretando las cosas, Mario. No, Claudia, dice Mario, ya me di cuenta de la mujerzuela que eres, mañana tomas tus cosas y te vas, no quiero ni verte.
Claudia llorando toma sus cosas. Sus hijos le dicen, ¡no te vayas mamá! Ella les dijo, yo voy a estar bien, sólo quiero que su papá se dé cuenta del error que ha cometido. Yo vendré a verlos todos los días.
Luego de tres meses, llegando Mario del trabajo, encontró a Macario y le dijo, te pasas, compadrito. Macario le responde: no, mejor te invito a comer y platicamos. Llegaron a casa y charlaron de lo que había pasado ese día. A Mario le cruzó por la cabeza una sola pregunta: ¿Qué hice? ¡Malditos celos! En este momento tendré que pedir ayuda a un especialista. No puedo desconfiar de la mujer de mi vida, la mamá de mis hijos. Iré a hablar con mi esposa, le diré que tuve un gran error, que los celos me hicieron pensar de otra manera, que tengo un problema y necesito ayuda. Así también ella me guiará a confiar nuevamente.
Claudia regresó, apoyó a Mario y salieron adelante con sus hijos. Todo vuelve a ser como antes. Ahora hay confianza en ese núcleo familiar, que es lo más importante.

Festejo del primer aniversario del programa Jóvenes en Impulso del Instituto de la Juventud, Zócalo de Ciudad de México.
Foto: Cristina Rodríguez/ archivo La Jornada

Las consecuencias con violencia

La diablita de la comunidad
Cuando estaba muy chiquita, mi mamá peleaba mucho con mi padrastro, él siempre le pegaba sin que ella dijera algo. Una vez, cuando estaba con mi mamá en la calle, mi padrastro le pidió dinero, mi mamá no quiso darle porque lo iba a ocupar para cosas mas importantes para la casa, de repente le dijo: dame dinero o si no te voy a golpear, de repente sacó el cuchillo y la pico en la mano, mi mamá empezó a chillar, rápidamente fuimos a la casa, le dije: se pasa mucho de pendejo, ya demándalo… ¿cómo lo puedes aguantar?
Al siguiente día vi por la ventana a mi padrastro peleando con mi tío porque vio cómo le había pegado a mi mamá y se desquitó con un desarmador, le pegó en su nariz, se la rompió, como habían muchas patrullas, se acercó a un patrullero, rápido se fue a la agencia a demandarlo, lo subieron a la patrulla, mi mamá lo metió a la cárcel, como a los tres años salió y fue a mi casa a romper los vidrios, a tirar todo lo de la cocina, a parte de eso a robar todo lo que se encontró, mi mamá salió y le pegó otra vez y la estaba ahorcando, su misma hija sacó un arma, le dijo, suéltala o te disparo aunque seas mi papá, ya estuvo que te pases con ella, la retó y sí le disparó, su papá tuvo que soltarla, cuando de repente llegó una patrulla, vio lo que estaba pasando en la cuadra, se acercó hacia mi mama y hacia mi padrastro, le dijo que está pasando señora, mi mama le contesta al patrullero me estaba pegando, le dijo al señor “otra vez usted… ya fue mucho”, lo subieron a la patrulla y otra vez cayó a la cárcel, así era siempre, parecía que su casa era la cárcel, pero él quiso su destino así, como si nunca quisiera tener una familia, yo creo que todo mal tiene su consecuencia.
Cuando salió quiso regresar con mi mamá, pero ella lo odiaba mucho, le dijo “¿Qué haces tú aquí? Tú no tienes nada que hacer aquí, deberías estar muerto por todo lo que me hiciste.”
Viera que a parte de eso ya estaba casada mi mamá con otro que no le pegaba ni la trataba mal, ni le quitaba el dinero, mi mamá hasta la fecha sigue casada por el civil, me gusta verla feliz.
End (¿????)

Niños en situación de calle se dan un relax en el albergue instalado en la delegación Cuauhtémoc.
Foto: J. Guadalupe Pérez/ archivo La Jornada

Las cosas como son

Luna Campeche
A algunas las detienen siendo inocentes, que son pocas. Hay muchas que sufren agresiones físicas, emocionales y verbales ¿Creen que tienen derecho los policías de agredirnos tan sólo por ser delincuentes? Yo digo que no, porque somos seres humanos y todos hemos cometido un error, aunque sean poderosos, ellos no saben por qué robamos, matamos, secuestramos o vendemos drogas, existen muchas razones por las que actuamos así.
Pero la cuestión aquí es que ellos no son nadie para humillarnos, ni despreciarnos o juzgarnos, porque algunos son iguales o peores, pero lo peor es que ellos ya saben lo que quieren y nosotros los jóvenes apenas estamos creando nuestra propia identidad, pero en fin, les voy a contar una historia sobre estas cuestiones.
Yo tenía catorce años y empecé a juntarme con chavos y chavas de mi colonia, la gente decía que no me juntara con ellos porque vendían droga, robaban y me iban a meter en problemas, yo no le creí a la gente. Un día, estábamos todos moneando, fumando mota y algunos con la piedra y el pase, ese día fue la primera vez que “monié” y sentí chido. En ese momento mis amigos se echaron a correr, yo no sabía por qué y me quedé como si nada, en ese momento vi de cerca tres patrullas, en una de ellas venía una señora que me acusó de que había matado a su hija, yo no sabía de que hablaba y le dije que estaba equivocada, contestó que yo era, que no me hiciera tonta, que me había visto, yo le dije que no, que ella estaba inventando, los policías le creyeron más a ella y me subieron a la patrulla, yo iba llorando, me empezaron a insultar a diciéndome “pinche viciosa puta” ahora te vas a chingar por asesina y se rieron de mí, yo sentí feo porque no lo había hecho.

Niños en situación de calle inhalando cemento.
Foto: José Antonio López/ archivo La Jornada
Cuando llegué al Ministerio Publico me explicaron que iba a pasar unos días detenida porque había cometido un delito, luego me pasaron a servicio médico para ver que drogas había ingerido, también me llevaron a una celda, era helada, como si nunca hubiera estado alguien ahí, recuerdo que había una cama hecha de piedra y al lado una taza de baño, su olor era desagradable, me sentía horrorizada, como si estuviera en un laberinto sin salida, al otro día me trasladaron a un lugar ubicado en Obrero Mundial, un lugar especializado en adolescentes, ahí me explicaron lo que estaba sucediendo, primero me preguntaron mi nombre, yo les contesté Utiel Ramírez Salas, después me preguntaron cuantos años tenía, yo le contesté que tenía catorce años, después me dijeron que me acusaba Josefina Martínez Contreras de homicidio en contra de su hija Michel Martínez Reyes de quince años y que fue con arma blanca, en ese momento quedé pasmada y no supe qué decir, y dije que había sido yo, no sé por qué dije eso, me dijeron que me que me iban a trasladar a una comunidad de mujeres y ahí iba a llevar mi proceso, en la noche me trasladaron, me recibió una guía y me explicó que tenía que respetar a las guías, pedir las cosas por favor y dar las gracias, después me llevaron a servicio médico, a jurídico y al último a un cuarto llamado observación, me despojaron de mis pertenencias y me dieron uniformes, playera, zacate, jabón ropa interior, etcétera. Me puse a pensar que me iban a dar comida echada a perder o me iban a pegar, pero no pasó eso. Al otro día me despertaron a las 6:00 am para bañarme, hacer el aseo y después nos dieron de comer, me sorprendí porque la comida estaba muy rica. Pasó todo el día y no me pegaron, no era como contaban allá afuera, era todo diferente.
Pasaron cuatro días y me trasladaron a diagnóstico, ahí conocí a muchas chavas que me preguntaban por qué venía, yo nunca les conté, pasó un mes y me dieron mi sentencia de tres años ocho meses, sentí feo pero dije que de esto debería aprender y cuando saliera iba a ser diferente y no quise apelar, cinco días después me bajaron a tratamiento y me dieron un programa.
Cuando me bajaron me aísle de mis compañeras, me gustaba estar siempre sola, a veces me ponía a pensar yo sola de lo que me había pasado, a la vez yo decía, por no tener mamá ni papá, y me puse a estudiar belleza y mi secundaria y acabé mi prepa, esos tres años ocho meses que me habían dado no los cumplí, salí a los tres años, por mi buen comportamiento, esos tres años se me fueron rápido. Cuando salí vi la calle de nuevo después de tres años, me puse contenta por todo lo que aprendí adentro, afuera me fui a casa de mi prima, ella me recibió encantada, a tres días me conseguí trabajo con una amiga de ella que tenía un restaurante, ganaba bien, con el dinero que ganaba estaba juntando para poner mi estética, pero me encontré con unos chavos que me hicieron la plática y se las seguí. Después de un rato de plática me invitaron a una fiesta y me dijeron que no faltara. Yo fui, me puse a bailar con ellos, tomamos y todo mi plan de vida se vino abajo, porque empecé a salir más seguido y tomaba. Un día me invitaron a robar y fui con ellos, robamos y sentí chido, emocionante, desde entonces empecé a robar y no me importaba nada, después me entró la idea de vender droga y si lo logré, era la “mera mera”, todos me respetaban, sentía bonito empecé a ganar mucho dinero, después le entré al secuestro, ganaba bien, empecé a hacerme de mis cosas.

Jóvenes de diferentes grupos de las llamadas tribus urbanas, se dieron cita en
la glorieta del Metro Insurgentes, para participar en el evento convocado por el Instituto de la Juventud del DF denominado Vive y Deja Vivir, el 26 de marzo de 2008. Foto: Roberto García Ortiz/ archivo La Jornada
Un día fui a una fiesta y conocí a un chavo me hizo la plática y como a mi me gustó, se la seguí, ese mismo día tuve relaciones sexuales y nos hicimos novios, duró solamente un mes, después de ahí no lo volví a ver, desde ahí prometí no volverme a enamorar porque sí me enamore de él. Pasó el tiempo y cada vez me respetaban más y más, un día me encontré con la señora que me había acusado de homicidio, se me quedo viendo y yo a ella y recordé de lo que pasé por ella, y le dije se acuerda de mí, yo con lágrimas en mis ojos y ella me contestó perdóname, me equivoqué, perdóname, y le dije que no, que me las iba a pagar y le solté un balazo en la cabeza, fue la primera vez que había hecho eso y sentí una satisfacción y perdí el miedo.
Un día conocí a otro chavo, fue mi segunda relación sentimental, pero duré un año con él y termine con él. Pasó un mes y hubo una balacera por mi colonia, donde yo también participé y me dieron tres balazos seguidos, el primero fue en mi pierna, el segundo en el estomago y el último, el que acabó con mi vida fue en mi cabeza.
Ahí se acabó mi vida y la del bebé que tenía en el vientre. Si hubiera aprendido de mi experiencia que me encerraron siendo inocente, no hubiera pasado esto, morí muy joven y con una bendición. Me arrepiento, hubiera formado una familia y no hubiera causado tanta violencia en mi vida y no hay que seguir a los demás.

Marcas que no se olvidan

Meneses Tovar Jordan Omar, Viper
Esta historia es la historia de un joven, o más bien de un chavo de diecinueve años, empleado de medio tiempo y también estudiante de prepa. Hasta este momento suena muy bien, pero su verdadera identidad la daba a conocer en las calles, pues hay más cosas en una persona que la de estudiante o trabajador; él era un adicto al alcohol y a las drogas, todos se preguntarán ¿por qué era adicto si estudiaba y tenía trabajo? Pero más allá de eso, él sentía que las drogas serían su refugio ante sus problemas familiares, puesto que toda su niñez y parte de su adolescencia vivió con su mamá y su padrastro.

Adolescentes de secundaria, bailan y se divierten en la Fiesta de fin de Curso sin Alcohol, realizada en la explanada de la delegación Iztacalco. 8 de julio de 2011.
Foto: Roberto García Ortiz/ archivo La Jornada
Desde muy pequeño se dio cuenta de que la vida era muy corta y fácil de perder, con la experiencia que tuvo al perder a su papá, cuando tan sólo tenía cinco años. Con el paso del tiempo, su mamá tuvo otro esposo, y él un padrastro, pues no era tierno, lindo y responsable como aparentaba, el chavo se dio cuenta de su verdadera identidad: un señor enojón, que disfrutaba molestarlo sin motivo alguno, siempre que algo no le salía bien se desquitaba con su mamá, la golpeaba hasta sangrar, el chavo siempre trató de defenderla, pero por ser pequeño y débil, siempre lo hacía a un lado. Con el paso de los años acabó la primaria y la secundaria, pero los problemas eran cosa de rutina diaria, hasta que el chavo se hartó un día en que su mamá y el padrastro discutieron muy fuerte de la economía de la casa, y como de costumbre, él no sabía escuchar, lo único que hacía era arreglar todo a golpes. Ese día el hijo se llenó de todo el odio y rencor que le tenía y sin dudarlo ni por un segundo se lanzó a los golpes y noqueó a su padrastro. Cuando recobró el conocimiento, la furia del padrastro fue tal que lo corrió de la casa, el chavo se fue preguntándole a su mamá si lo seguiría, pero ella no quiso irse. El chavo pensó que su madre lo traicionaba. Entonces se fue a hacer una nueva vida, aunque lo anterior lo marcó. Ahora él toma y se droga, según “para olvidar”.

Emos en la glorieta de Insurgentes.
Foto: Yazmín Ortega Cortés/ archivo La Jornada

Una historia sin fin…

Fer
Había una vez una niña bonita que vivía en un reino muy lejano en la ciudad de México, esa niña tenía una hermana, eran las hijas de un buen matrimonio muy trabajador, porque el padre tenía mucho en mente y decía que quería un buen futuro para sus hijas, pero cuando ellas empezaron a crecer y se daban cuenta de que ese matrimonio ya no iba tan bien, sucedieron muchas cosas, un día la madre se fue de la casa, su hija la más pequeña se dio cuenta de que su madre se había ido, ella lloraba mucho por ella, la extrañaba y lo único que quería la niña era que su madre regresara pero cuando ella veía a su madre le decía: mami regresa, me haces falta, nada es como cuando tú estabas, pero la madre le decía que no podía regresar porque las cosas entre su padre y ella ya no funcionaban. Cuando el padre estuvo a cargo de sus hijos, les decía que nunca las iba a dejar solas –siempre voy a estar con ustedes… El padre se preocupaba por sus hijas, a la más pequeña la quería mucho, la llevaba al kínder, la peinaba, y a su otra hija la apoyaba en todo lo que él podía, pero pasaban los meses y la madre no regresaba. Pero un día menos esperado, la madre llegó al cumpleaños de la hija pequeña y para esa niña fue el regalo más preciado del mundo el volver a estar y tener el cariño de su mamá, pero ella y su hermana pensaron que todo iba a cambiar, que ya nada iba a ser como antes, hasta que un día el padre se sale diciéndoles a sus hijas que se iría a trabajar, pero pasaron las horas y el padre no regresaba… De repente la abuela les avisa que habían detenido a su padre, las hijas pensaron que se les había acabado el mundo, pero como las hijas eran pequeñas, la madre les decía que su abuela no sabía lo que decía y que su padre regresaría cuando ellas durmieran –cuando despierten él estará aquí.
El padre no regresó, pasaron meses y meses, la madre se va de la casa y se lleva a sus dos hijas, las tres vivían en un departamento lejos de la familia de su mamá y de su papá. Con el tiempo la madre veía que sus hijas crecían y cuando una de ellas, la más grande, cumplió dieciocho años, le dijo a su madre que se iría de la casa porque quería formar una familia, pero la madre le decía que no, que todavía no tenía la edad suficiente, pero ella decía que no, tenía todo lo que necesitaba… Un día llegó un hombre a su vida del cual se embarazó, se fueron a vivir juntos y tuvieron una niña.
La madre y la hermana pequeña vivían solas en un departamento hasta cuando se metieron en muchas cosas de las cuales tuvieron un grave problema… Detuvieron a la hija y a la madre un 12 de noviembre como a las 5 de la tarde, las tuvieron en una delegación, después a la menor la trasladaron a un centro de readaptación, lugar donde está aprendiendo muchas cosas buenas, de su madre lo único que supo es que también está en un centro de readaptación y la menor aún sigue en el centro de readaptación aprendiendo muchas cosas, en un largo tiempo saldrá de ese lugar.
Y como esta historia no tiene fin, aquí termina…

Foto: Cristina Rodríguez/ archivo La Jornada

La ñerita

La solitaria
Mi bandita y yo somos desmadrosos, nos gusta salir todas las noches a cotorrear un rato y a veces salimos en pleito por el novio o por la novia, deberían de ver la madriza que nos metíamos unos a otros, pero al final de todo nos encontentábamos, nuestro barrio es en la Guerrero, donde todo es violencia y no puede haber ningún día que esté bien, somos muchas pandillas y cada que nos encontramos por las calles se arma el desmadre. Zara y yo salimos bien golpeadas de las tocadas por las viejas de los güeyes de las fiestas, porque según andamos de zorras con ellos, pero eso no es cierto, la verdad nosotras no tenemos la culpa de estar tan buenas y de que esos mequetrefes se nos avienten como perros hambrientos… puff creo que se escuchó un poco vulgar eso, jaja, creo que me estoy pasando un poco, pero a Zara y a mí todavía nos gustaba salir aunque pasara lo que pasara y nos gustaba ir de cábulas a todos los reggaetones y tocadas, aunque salíamos bien golpeadas por las rucas y pues es cuando se veían todas las pandillas y pues se armaba el fuego con todos y al fin de cuentas todos caíamos en la Delegación por andar de desmadrosos, peleándonos unos con otros, así terminábamos todos dados a la chingada, y al otro día estábamos todos adoloridos y también todos crudos, y cuando nos volvíamos a salir nos encontrábamos en el parque de los Ángeles para reunirnos y contar lo sucedido en las tocadas y reggaetones, cuando llegábamos al parque toda mi bandita y yo nos encontrábamos con las otras pandillas y es cuando nos agredíamos contra ellos, y pues por el parque, porque era el lugar en donde siempre nos la pasábamos todos, por eso es la violencia contra las pandillas, y porque Zara y yo no nos dejamos de nadie, por eso salíamos en conflictos con las viejas de otros, de las viejas porque decían que éramos bien golfas y pues rompíamos vidrios por todos lados, y nos decían “las ñeritas” porque éramos bien desmadrosas, éramos más cuando nos encontrábamos en las tocadas.
Pero en todo eso que vivimos, también hay momentos en que todos convivimos y nos la pasamos muy bien, y nos olvidamos de la violencia, es cuando las pandillas estamos reunidas y se nos olvidan un poco los problemas o sea hay mucha risa, estamos todos contentos y Zara y yo platicamos de nuestras broncas en la casa, somos unas chicas que pasamos por la misma situación y por eso nos llevamos bien y con todos hacemos las fiestas y pues todo es diferente y así nos alejamos de la violencia.

XVI Mundialito Deportivo organizado por el Instituto de Asistencia e Integración Social. Deportivo Oceanía. 13 de julio de 2009. Foto: María Luisa Severiano/ archivo La Jornada

Mi vida en la comunidad

Lupita
Había una vez una niña llamada Lupita que vivía en la comunidad para mujeres. Una mañana, al abrir los ojos, se sintió triste, comenzó a reflexionar sobre todo lo que ha pasado durante su corta vida.
Hoy amaneció nublado, pero el clima no me afectó, pensó tampoco tengo dinero en la bolsa, pero al igual que el clima, no me afecta. Cierro los ojos y respiro profundamente para abrirlos y continuar otro día más, o tal vez debo decir, otro menos. Es cuestión de enfoques.
Miro a mi alrededor, todo es igual que ayer y muchos ayeres. He visto sombras danzantes por la noche y caras tristes por el día, yo al despertar, lo que hago es seguir adelante y no caer más, aquí he aprendido el valor de mi misma, yo que no  me valoraba, me agredía a mi misma, era esa niña que se lastimaba drogándose, andando de noche, danzando por las calles, sola, llorando.
En este lugar he aprendido a valorarme y amarme a mí misma, nunca pensé en llegar aquí. Ahora me veo, lloro, rio, grito, etc. El estar aquí ha sido bueno para mí, el amar a mi familia, el seguir aprendiendo más y más cosas cada día para saber cómo salir adelante.
Antes no reía, no jugaba como los demás niños, yo quería una familia y sí la tenía, pero cada día se caía más el encanto, terminaba brotando lágrimas. Ahora río, porque quiero ser alguien en la vida, que la gente me mire pero no por delincuente, por fuerte. Me he dado cuenta que en este lugar inimaginable, la niña de las malas experiencias ha aprendido mucho en la comunidad para mujeres, acerca de amarse a sí misma y a los que le rodean. Me he dado cuenta que estar encerrada no me hace menos, me ha ayudado a dejar de ser débil, a no violentarme a mí misma…
Cuando pensaba en esto, el sol salió, empezó a brillar. Lupita asomó por la ventana y pudo ver el cielo alumbrado por el sol, se olvidó de todo el mal que se había hecho, salió al patio y mirando al cielo se dijo –Ya estoy harta de ser la misma, es tiempo de madurar–. Cerró sus ojos y tristemente regresó a la realidad que pronto está por cambiar.

Frente al Hemiciclo a Juárez. 16 de octubre de 2011. Foto: María Meléndrez Parada/ archivo La Jornada

Vejez y juventud

El escritorcito
Esta es una historia que no sólo pasa en la gran selva que es muy grande y salvaje…
En un rincón de la selva se encontraba un león muy fuerte, algo lento porque ya estaba un poco viejo. Se encontraba muy desesperado, subía y bajaba montañas buscando comida pues tenía varios días sin comer;
León: ¿Cómo es que soy el rey de la selva y no tengo nada que comer? No puedo ni atrapar un venado, ¿será que ya estoy muy viejo?
El león subió a un árbol para descansar, cuando se estaba acomodando entre las ramas para poder dormirse escuchó unos pasos detrás de unos arbustos, levantó la mirada y observó que era un leopardo, el cual iba muy rápido y con un conejo entre sus garras.
El león bajo lentamente del árbol y sin hacer ruido, se pregunta a sí mismo: ¿Cómo es posible que ese leopardo pueda cazar conejos y yo no? Le diré que me entregue al conejo, él debe saber que soy el rey de la selva.
El león observó cómo el leopardo iba entrando a una cueva y decidió seguirlo, iba oyendo lo que decía el leopardo.
Leopardo: Te ves muy sabroso conejo.
Conejo: Las apariencias engañan tengo un sabor horrible además no me he bañado en varios días, te prometo que si me dejas ir te daré a mis hermanas, ellas sí están sabrosas,
El leopardo que era muy desconfiado le dijo:
Leopardo: A mí no me engañas orejón.
De pronto se escuchó un ruido y grito:
Leopardo: ¡Quien anda ahí!, ahhh eres tú viejo, ¿Qué quieres?.
León: Sé lo que escondes detrás de tus sucias garras.
Leopardo: No escondo nada.
León: Entonces enséñame tus garras.
El leopardo supo que lo había descubierto el león y le dijo entono retador:
Leopardo: Sí es un conejo y ¿qué?, ni creas que te voy a dar de él.
El león dice: veo que te niegas a convidarme leopardo envidioso,¡ tendré que robártelo!
El leopardo comenzó a reír y en un tono burlón le dijo al león:
Leopardo: Tú no eres más que un viejo hablador que no puede atrapar ni a un pobre venado, ya estás “ruco”.
León: ¿Viejo?, tengo más sabiduría y más experiencia que tú.
Leopardo: Pero yo soy más rápido y astuto que tú.
El león se enfureció tanto que se lanzó sobre el leopardo, en eso momento el conejo aprovechó para escapar diciendo.
Conejo: Son unos idiotas prefieren pelear a comerme.
Los dos felinos pelearon hasta terminar cansados y arañados, en ese momento el leopardo comenzó a llorar y el león le pregunto:
León ¿Por qué lloras si no te pude derrotar leopardo?
Leopardo: No lloro por eso sino porque se me escapó el conejo y tengo mucha hambre, debí convidarte, comería menos pero ahora ni siquiera lo probé
León: Tú deberías perdonarme porque te quería quitar el alimento que te pertenecía.
Leopardo: Dejémonos de arrepentimientos, tengo una idea, trabajemos juntos para atrapar a ese conejo. Tu sabiduría y fuerza más mi agilidad y serán para atraparlo.

En Ciudad Universitaria. Foto: Cristina Rodríguez/ archivo La Jornada

Mi vida loca

Editora lokita
Yo les voy a relatar un poco de mi vida que ha sido de fracasos, encierros, soledad y desmadre.
Cuando tenía seis años, mi madre no vivía con nosotros porque ella se había ido a trabajar a Veracruz y nos dejó con mis tíos y mi abuela, los cuales se hicieron cargo de nosotros, pero de una manera muy fea: con golpes, humillaciones y burlas porque no queríamos aprendernos las tablas o a leer, pero eso no nos importaba, entre más y más nos pegaran, nos daba mucha risa y eso nos fue curtiendo, pero eso sí, nos herían más sus palabras y las comparaciones, fuimos creciendo, mi madre regresó con nosotros, pero entró a trabajar y conoció amigas y le gustó cotorrear, nunca estaba con nosotros, prefería a sus amigas, tomar y no llegar a la casa. Mi padre jamás se hizo cargo de nosotros, él ya había hecho su vida por otro lado, mi hermano empezó a agarrar las drogas muy chico, se drogaba diario, ya no entraba a la escuela y eso… A mi familia no le importaba lo que él hacía como andar en la calle cotorreando con la bandita que se juntaba en la esquina de mi casa, entonces como nadie le llamaba la atención yo empecé a ser igual, lo que más me ha dolido es empezar a drogarme con mi hermano, porque según nosotros olvidábamos el dolor que nos hacían, pero sin saber que el daño no los hacíamos nosotros.

Niño duerme bajo un puente vehicular, 26 de abril de 2002
Foto: archivo La Jornada
A mí me latía cotorrear con mis amigas, y la mejor de mis amigas era Dana, a ella y a mí nos gustaba tener un chingo de amigos, no llegar a la casa, drogarnos, pero cuando se empezó a dar cuenta mi madre de lo que yo hacía ella trataba de darme un consejo y yo la ignoraba y le reprochaba todo lo que ella había hecho y por más que me regañaba y ya no quería que me juntara con Dana, a mí no me importaba, lo seguía haciendo más y más; y cuando me drogaba me sentía grande, mejor que las demás, y lo máximo para mí era pegarle a las chavas o chavos, robarles o andar con uno y con otro, por muchas cosas o nada más los quería para cotorrear.

Niño disfrazado de payaso ante la escena en la que fue encontrado el cuerpo de una persona en un tambo
Foto: Alfredo Domínguez/ archivo La Jornada
Entré a la secundaria, empecé a enfocarme cada vez más y más en las drogas y yo me sentía “aquella”, la que podía más que las demás y me gustaba pegarles a mis compañeras, gritarles a mis maestros, y lo que más me gustaba era irme de pinta y drogarme, conocer a chavitos bien guapos y jugar con ellos, ya después de lo que quería me daba igual. Yo y mis amigas éramos bien putas porque luego nos pasábamos a los novios o si nos gustaba algún chavo íbamos atrás de ellos, después cuando conocí a una persona que me gustaba mucho, él vendía P.V.C (activo) y por una tontería mató, pero eso a mí no me importaba, un día desapareció. La última vez que lo vi, iba a bañarse, pero como a la semana agarraron a mi hermano, lo mandaron al tutelar y ahí lo volví a ver, empezamos a llorar y yo iba a ver a mi hermano, pero también a él, después me empecé a aburrir, me daba flojera, y conocí al papá de mi hijo, el me gustaba por muchos motivos; porque se vestía bien, me complacía en lo que quería y lo que a mí más me gustaba era salir a fiestas con él y drogarnos los dos, todo era de poca madre, me fui metiendo cada vez más y más a las drogas, él fue cambiando conmigo porque yo ya estaba embarazada y no quería cambiar, él me decía que ni así quería cambiar, yo seguía en mi desmadre, él me decía que era una puta, que el hijo que estaba esperando no era suyo, y aparte de todo se fue metiendo cada vez con una de todas las zorras que solían ser mis amigas y eso a mí me dolía, hablé con mi suegra y me dijo que iba a apoyarme, también le dije a mi madre y ella cambió totalmente, ya estaba conmigo, llegaba temprano y trataba de que yo me empezara a olvidar de las drogas y de todo lo que yo había vivido. Me cumplía todo lo que le pedía, pero todavía tenía la sensación por drogarme, me alivié y a los nueve meses y medio dejé a mi hijo, volví de nuevo a recaer, empecé con mi desmadre, de nuevo fiestas, fue cuando más y más me entraban los nervios, la nostalgia y el sufrimiento, porque cuando me drogaba, todo el daño lo volvía a recordar, y lo que más me dolía, era que quería hacer lo mismo que me hicieron mis padres con mi hijo, entonces me empecé a tirar a la prostitución, a drogarme más, como yo ya no podía vivir pensando en lo que estaba haciendo y dañando a mi hijo, decidí acercarme a una señora, no la conocía pero me empezó a dar consejos y habló con mi madre, y ésta optó por anexarme, duré un mes en sobriedad y volví a recaer, entonces encontré a mi mejor amiga Dana, con la cual yo me fui a vivir, duré un mes con ella, a ella la anexaron y vivíamos con su padrino, un señor que todo nos daba a cambio de que tuviéramos relaciones sexuales con él, nunca entendí el motivo por el que lo hacía, cuando él me dijo eso, yo preparé mis cosas y me fui con un amigo que era de la familia, también me apoyaba, yo no trabaja y me la pasaba drogándome todo el día, conocí a un señor de treinta años que vendía “vicio”, empecé a andar con él porque me daba dinero pero a cambio de que tuviera relaciones sexuales con él, así estuve una semana, pero yo ya no me sentía a gusto, me sentía sucia, sin sueños, como mujer ya me había devaluado mucho, entonces regresé a mi casa a hablar con mi mamá y por última vez le volví a pedir ayuda, ella me volvió a anexar tres meses y no me iba a ver, conocí a una persona muy especial que hizo que empezara a reflexionar todo el daño y el sufrimiento que le causaba a mi madre e hijo, y que ella ya estaba cansada de verme en las circunstancias que yo me encontraba, él me brindo todo su apoyo y confianza, me motivaba y me hacía sentir segura, porque hasta ahora no jugó con mis sentimientos y no me pidió nada a cambio por lo que me daba, a él lo seguía frecuentando, pero le molestaba que yo fuera a ver al padre de mi hijo, porque ya estaba muy enfermo y lo único que quería era ver a su hijo, después falleció y yo cada vez frecuentaba más a mi suegra, a él le molestaba y le daba miedo que yo volviera a recaer, no tanto por mí, sino por el niño, porque él no tenía la culpa de mis acciones, entonces, como bien me lo dijo volví a recaer…

Grafiteros plasman su arte en pipas, como parte del programa Jóvenes al Rescate del Agua, 28 de noviembre de 2009.
Foto: Francisco Olvera/ archivo La Jornada
El día de hoy me encuentro en un proceso jurídico, me acusan por el delito de robo, acepto que sí lo cometí y yo sé que eso no me hace ser menos ni más y estoy dispuesta a pagar las consecuencias de mis actos, pero ojalá y Dios quiera y me dé esa libertad que toda presa busca, para echarle ganas y salir adelante con lo que quiero ser: una estilista profesional, para mí la carrera ya esta empezada, sólo falta llagar a la meta, pero yo sé que puedo, al igual que mis demás compañeras, nuestros sueños se pueden lograr; sólo nos queda la voluntad, y gracias a todos por el amor y confianza que me están brindando, el amor de mi madre, de mi familia y de ese hijo al cual quiero y me quiere.
A mi madre y padre por todo el apoyo y el amor que me han brindando, espero poder algún día ser feliz con las personas a las que quiero mucho y que a pesar de mis tonterías y errores que he tenido en la vida están apoyándome, ahora quiero vivir solamente el presente y tan sólo por hoy estoy bien.

Reclusorio Oriente, 10 de julio de 2003.Foto: José Antonio López/ archivo La Jornada

Negros pensamientos

Docken
En una vieja y desolada cabaña de un cerro de un humilde pueblo vivía una familia, un señor de estatura baja, barrigón, alcohólico y drogadicto, una señora también de estatura baja, tez morena humilde y de buen corazón, y un niño delgado, curioso y juguetón, llamado Peto. Todas las tardes le daban permiso de ir al pueblo para que fuera a ver qué había de nuevo. El niño caminaba solo, mientras en casa sus padres discutían: –Ya no pienso trabajar más, sólo te gastas el dinero en tu vicio. –Yo no tengo la culpa de haber nacido con el maldito defecto de las drogas. –Nadie nace así, eso se hace, y pasa por andar vagando.
El niño regresó una hora después de la discusión. –Hijo, ya estás en edad de irte a pedir limosna, al menos para que aportes algo en la casa, tú mamá ya no va a trabajar, entonces ya no habrá comida –dijo el señor. La señora indignada le dijo al señor: –¿Cómo le puedes decir eso al niño?, solamente tiene diez años, no puede trabajar. –No me importa, además por eso le dije que pidiera limosna. Anda, hijo, ve y no te preocupes. Cuídate –dijo el padre.

XVI Mundialito Deportivo, organizado por el Instituto de Asistencia e Integración Social, en el Deportivo Oceanía, 13 de julio de 2009. Foto: María Luisa Severiano/ archivo La Jornada
El niño se fue caminando, y después de unas horas lo que consiguió fueron sólo veinte pesos. Regresó a su casa, abrió la puerta y vio a sus padres dormidos en la cama, puso el dinero sobre el buró y se volvió hacia el reloj a ver la hora. Se acostó en la cama y se durmió al momento, el cansancio lo había vencido. Acostado en su cama, soñaba en lo que había fuera, pero sólo estaba seguro de que existía su recámara y no había más que el infinito, la nada, solamente. Soñó cómo viviría si fuera rico, como el personaje de la película que había visto un día antes en la televisión. También soñó cómo sería si su mundo no fuera una maldita sociedad oscura, vacía y sola como él en ese momento, sin nadie, sin un amigo.
De repente escuchó a su padre decir: –No es posible, ¡solamente veinte pesos! Cómo fuiste capaz de hacerme esto. ¡Vete –dijo el padre con un garrote en la mano. –Pero son las 3 de la mañana, papá ‒respondió con una voz tímida el niño. Al decir esto, el señor se le fue encima, lo golpeó por cada centavo que le faltaba para su droga. Lo dejó tirado en un rincón de la sala vieja y se fue a dormir. El chico con las pocas energías que le quedaban se levantó, se lavó, se cambió y salió sin rumbo. Vagó por todo el pueblo hasta las 7 u 8 de la mañana, y siguió haciéndolo hasta que anocheció sin comer, sin fuerzas. Llegó a un callejón desolado, al entrar, un gato negro se le fue encima y un perro le ladró hasta cansarse pero el niño se acurrucó en una caja, en el último rincón del callejón. Pasó ahí dos días más sin comer pero el tercer día sólo durmió. Jamás pensó lo que le iba a pasar después, solo, sin rumbo, sin saber quién lo podía ayudar falleció en el mismo callejón.
La madre al darse cuenta de lo que pasó con su hijo, decidió enfrentarse a su esposo, no con golpes sino con acciones, porque a golpes nunca lo iba a derrotar. Se fue a vivir sola en el pueblo, lejos, del otro lado del pueblo, donde no la fuera a ver, donde todos y todas la desconocían, donde todo fuera distinto. Decidió rehacer su vida, volver a empezar. Dos años después, cicatrizada la herida por lo que había sucedido con su hijo, conoció a un señor, pero lo que ella no sabía fue que el señor tenía un hijo, de la misma edad que hubiera tenido el suyo de haber vivido, doce años.

Durante el Segundo Torneo de Box Guadalupano, en la Penitenciaría de Santa Martha Acatitla, 11 de diciembre de 2005 Foto: Jesús Villaseca/ archivo La Jornada
Lo fue conociendo y tratando. Y después de un tiempo intentaron hacer una nueva vida. Se fue a vivir a su casa y los conoció más, a él y a su hijo. Le parecía que eran la familia perfecta, nunca había visto una igual, en la que no le tenían que decir al niño todo lo que estaba mal hecho porque él lo hacía bien, no le decían que recogiera su cuarto, fuese a la escuela o hiciera la tarea. En la que el padre de familia es trabajador, atento, responsable, cuidadoso y amoroso. Aunque donde todo parece perfecto, siempre hay un defecto, en este caso era la madre del señor. Una mujer flaca, con cara de muchos amigos pero hipócrita y déspota. Ella los fue separando, pero el amor y el bienestar fue lo que los mantuvo unidos, además de tener algo en común: un hijo, alguien que ellos querían, que los necesitaba, la señora sabía muy bien que un niño es lo más preciado del mundo, algo invaluable, que no se compararía con todo el dinero del mundo. El señor sabe también que es lo más bello que le dejó su esposa, sabe que ella está dentro de ese niño que injustamente está sufriendo por las peleas que ocasionan los comentarios de una suegra imprudente y déspota.
El día menos esperado llegó cuando el señor defendió a su nueva esposa y a su hijo, pero la señora habló con él, y quedaron en un acuerdo, que ella le iba a decir a la suegra que no se metiera en sus problemas porque no se vale que por comentarios de ella se habían hecho problemas entre ellos. Todo iba a seguir igual pero que los dejara arreglar sus pleitos a ellos.
Los demás del pueblo seguían criticándola porque pensaban que ella había sido quien mandó a su hijo a morir, pero las conclusiones por sí solas llegan, ellos siguieron su vida tan normal como siempre.

Limpia vidrios, payasitos y vendedores protestan en el Ángel de la Independencia para que se les permita trabajar, ya que fueron retirados de las calles por una de las recomendaciones de Giuliani, 25 de agosto de 2003.
Foto: Jesús Villaseca/ archivo La Jornada

Reflexión Interna

Alexander Valencia
Había una vez un chico de dieciséis años que tenía todo. Era medio alto, moreno claro y con buena educación, se llamaba Alejandro.
Lo malo de ese chico es que era muy necio, se dejaba llevar por los amigos. Él buscaba ser aceptado por los demás y que no lo criticaran, ni se burlaran de él por lo que en verdad le gustaba. Eso llevó a que desobedeciera a su madre, abuelos y tíos, y a veces él discutía mucho con su familia.
Su mamá, sus abuelos y tíos le dieron todo, lo consintieron mucho. Él y la mayoría de su familia vivían en un barrio donde había mucha delincuencia y drogadicción, pero ellos sobresalían de entre todos los demás por ser muy tranquilos y porque no se metían con nadie. Se le conocía como la familia Pérez, porque eran humildes y trabajadores.
Alejandro se dejaba llevar mucho por sus amigos y todos los fines de semana se la pasaba con ellos en la calle o de fiesta en fiesta. No pasaba mucho tiempo con su familia pues se iba a la prepa en la tarde de 3:00 pm. a 9:00 pm., pero como se metió a un taller su entrada era a la 1:00 pm.
A pesar de sus malas amistades, él era muy responsable, llevaba muy buenas calificaciones y trabajaba para ayudarle a su mamá con la renta, la comida y para sus estudios, además de lo que le ayudaban sus tíos.
Alejandro conoció a un profesor que le daba taller, y el profesor notaba algo en él, que era muy juguetón y simpático, pero que aparentaba ser muy rudo y con corazón de piedra. El profesor habló con Alejandro y le dijo lo que pensaba.
Alejandro se quedó pensando mucho aquellas palabras de su profesor. Conoció a chavos de su misma edad, bien educados, muy estudiosos y, al parecer de Alejandro, buena onda.
Ahora cada vez que Alejandro se iba a trabajar se despedía de su mamá, sus tíos y sus abuelitos, cosa que antes nunca hacía.
Alejandro se llevó bien con un grupito de su salón conformado por seis adolecentes: tres chavos y tres chavas, que se llamaban: Geovani, Pablo, Abisai, Margarita, Karen y Karla.
Alejandro iba con Pablo y Geovani a todas partes, como a museos o parques o simplemente a pasear, pues Alejandro los consideraba sus mejores amigos.
Su madre y toda su familia estaban sorprendidos por el cambio que había hecho aquel chavo necio, rezongón y que discutía por cualquier cosita.
Ahora, cuando Alejandro salía con sus “amigos” del barrio ya no le llamaba la atención hacer lo que antes hacía, y sus amigos se enojaban con él porque había cambiado hasta su forma de hablar. Cada vez que lo veían le decían de cosas para molestarlo pues decían que se creía mucho.
Entonces Alejandro dejó de salir con sus amigos del barrio y se la pasaba más con sus amigos del colegio.
Pero algo en el fondo de él sentía que le faltaba algo, era más agresividad, robar y la droga.

Un grupo de niños duermen en la plancha del Zócalo en compañía de su perro, 29 de mayo de 2003.
Foto: Carlos Ramos Mamahua/ archivo La Jornada
Cuando Alejandro salió de vacaciones, se juntaba en unas maquinitas por su casa, pero ahí se juntaban sus ex-amigos del barrio, así que volvió a caer en el juego de ellos y lo convencieron de ir a robar.
Ese día, Alejandro se atrevió a robar un auto, drogarse y llegó al siguiente día a su casa. Su mamá lo regañó, lo mismo que sus tíos y sus abuelos, pero él no los quería escuchar y empezó a discutir con ellos.
Al otro día, Alejandro salió a una fiesta en el otro barrio con sus amigos, empezó a tomar y a drogarse hasta terminar peleando con otro chavo.
Sus amigos pensaban que tenían de vuelta a Alejandro, ya que ellos decían que el barrio era su hábitat, que pueden sacar a un chavo de la calle pero no iban a sacar la calle de un chavo.
Alejandro empezó a robar carros. Tenía mucho dinero y se juntaba con gente muy peligrosa; las personas de su barrio le tenían mucho miedo pero él pensaba que era respeto. Empezó a creerse mucho, para él nadie merecía hablarle y si alguien le faltaba al respeto lo golpeaba hasta dejarlo casi inconsciente.
Se volvió muy violento, hizo una pandilla e iba con ella a golpear a los de otros barrios vecinos, según él, para defender y dar a respetar su barrio.
Su mamá y sus familiares le decían que andaba en malos pasos, que dejara de juntarse con esos dizque amigos, que un día de éstos le podía pasar algo, que incluso podían matarlo, pero él jamás quiso escuchar los consejos y pláticas que le daban.
Un día, Alejandro se preparaba para ir a la feria y se le hizo fácil agarrar su navaja y se fue con sus amigos. Se subió a los juegos mecánicos, él pagó todo los juegos a que se subieron sus amigos y después de un gran rato se dirigía a su casa cuando escuchó un grito, eran dos de sus amigos a quienes les estaban pegando bola de 14 chavos como de su edad, él al ver eso corrió a verlos y notó que uno estaba gravemente lesionado, lo llevaron al hospital y Alejandro le preguntó al otro chavo, al que también lo estaban golpeando, que quién había sido y él le respondió que habían sido los “Texanos”.
Alejandro empezó a buscarlos por toda la feria hasta que encontró a tres de ellos, a uno le puso la navaja en el cuello y lo amenazó. Empezó a buscar a todos y no los encontró en la feria hasta que un chavo le dijo que ya se habían ido, pero que él sabia donde vivían, entonces Alejandro le dijo que lo llevara hasta sus casas; entonces Alejandro llamó a varios de sus amigos para que les ayudara a pegarles.
El chavo los llevó a sus casa, pero Alejandro vio que donde vivían era una unidad grande, pero decidió entrar y sus amigos se metieron por los andadores para emboscarlos y cuándo los vieron a todos reunidos les empezaron a pegar, pero algo sucedió, Alejandro se quedó paralizado del pánico y ya no hizo nada, al contrario empezó a separarlos y corrió hacia afuera de la unidad porque salieron todos los de la unidad y querían lincharlos.
Después del problema ya no se supo nada de los chavos ésos, pero se corría el rumor de que habían picado a un chavo y decían que había sido Alejandro. Pero él como si nada, no le dio importancia y estaba tranquilo porque no lo había hecho.
Al sexto día del problema, se fue a inscribir a la prepa y vio a sus amigos del colegio y él les platicó el problema que hubo y lo que hizo y le dijeron que no estuvo bien, pero tampoco estuvo mal; mal por haberse metido en problemas que no eran de él, pero bien que no lo picó y que los empezó a separar, pero que ellos sentían que ya no lo iban a ver.

Reclusos en la sección A, primodelincuentes del Reclusorio Oriente, 10 de julio de 2003.
Foto: José Antonio López/ archivo La Jornada
Al otro día estaba con un mecánico que se pone enfrente de su casa porque estaba arreglando una camioneta perteneciente a su familia, de repente vio que se acercaba un carro a gran velocidad y se estacionó frente a él y vio que se bajaron dos personas del carro y se dirigieron a él, le empezaron a pegar y como él no se dejó, bajaron dos personas más y le dijeron que eran judiciales y lo subieron al carro.
Después se lo llevaron a la delegación donde lo interrogaron y le estaban diciendo por qué estaba detenido, y al escuchar que lo acusaban de que según él había picado a un chavo en el problema que estuvo, se sorprendió, se enojó y lo negó.
Después se lo llevaron a la cárcel y quedó interno, y al estar ahí se sintió mal por él, por su mamá y por su familia.
Al estar ahí empezó a recapacitar todo lo que hacía antes afuera y que estaba mal, también aprendió a valorar mas a su familia, que los consejos que le daban jamás escuchó, y lo que pensaba el profesor de él y siempre pasaba por su cabeza aquellas palabras que le decía el profe “Tú Eres Tú. No imites a los Demás. Vive Libre Y Busca La Felicidad.”
Alejandro solo, encerrado, pensando qué sería de él, si seguiría estudiando, hacer el bien, arrepintiéndose de todo el mal que había hecho, empezó a pedirle perdón a toda su familia por su forma de comportarse.
Al estar interno Alejandro cambió mucho, empezó a convivir más con los chavos que estaban también internos, iba a todas las actividades, aprendió a cocinar, a tejer, y también descubrió que tenia gran facilidad para hacer cuentos y poemas.
Él estuvo interno trece meses y cuando salió notó que muchas cosas habían cambiando, cómo sus amigos que ya no le hablaban, la gente al verlo lo señalaba mal y le tenían miedo etc.
Una vez ya estando fuera, Alejandro volvió a la escuela, se puso a trabajar en el taller de herrería, cada vez que veía a una persona la saludaba, le daba sus buenos días, tardes y noches. Los niños pequeños lo querían porque era muy cariñoso, gentil y a demás porque les leía cuentos. Hablo con sus amigos del barrio, les platicó su experiencia estando interno y desde entonces sus amigos se dedicaron también a estudiar y trabajar.

Una joven practica patineta, durante la celebración del primer aniversario del programa Jóvenes en Impulso del Instituto de la Juventud, en el Zócalo de Ciudad de México, 16 de julio de 2008. Foto: Cristina Rodríguez/ archivo La Jornada

Palabras de niños

Alaska
Unos días antes de salir de vacaciones todos los niños estaban felices porque ya era fin de curso y otros pasaban a un grado superior, era la emoción de poder seguir desarrollando su conocimiento. El viernes de esa semana, no teniendo nada que hacer un grupo de ocho niños estaban en la calle de sus casas, ésta era muy estrecha, las banquetas muy reducidas que cuando pasabas era casi imposible no pegar con el cuerpo en las puertas. Con tan poco espacio lo único que quedaba era el deseo de los niños de divertirse, así que empezaron a elegir qué deseaban jugar, uno propuso stop, otro las strais, otro los encantados. Así la pasaron diez minutos hasta que un niño del mismo vecindario llegó con un balón, y dijo: –¿Por qué no una cascarita? Todos contestaron emocionados que sí, que empezaran a jugar. Comenzaron felices hasta que golpearon la puerta de la casa de una señora odiosa y payasa. Salió muy enojada amenazándoles: –¡Otro golpe a mi puerta y van a ver cómo les va! Los niños siguieron jugando y otra vez por accidente le pegaron a la puerta. La señora pensó y se dijo a sí misma: –Estos chamacos no entienden, ¿qué haré, qué haré?...ya sé, mojaré la calle para que se resbalen y así dejen de dar lata. Dejó de regarla hasta que quedó completamente mojada y con charcos. Los niños comenzaron a pensar y uno dijo: –Si jugamos así nos caeremos y lastimaremos, mejor hay que aventar piedras a la causante de esto. Haciendo esto, la señora se puso como alma que se lleva el demonio. Se dice a sí misma: –Creo que me equivoqué, salió peor, ay, ay, ¿qué haré para que dejen de molestar? Trataré de cambiar mi actitud hacia ellos. Quizás yo no disfruté mi infancia y por eso me molesta, pero debo pensar qué haré para ganarme su confianza y que no me miren feo. Salió a comprar los ingredientes para un pastel de chocolate, y dos o tres horas después ya estaba listo. Salió y les habló a los niños: –¡Niños, vengan, les preparé un pastel! Los niños sorprendidos no podían creer en su generosidad, se acercaron a ella y preguntaron si era en serio, ella contestó: –¡Claro! tomen un pedazo. Un niño lo tomó y lo dejó caer al piso. –Mire, señora, lo que hago con su pastel. La señora muy triste le preguntó: –¿Por qué lo haces? –Los niños le contestaron: –Para que sienta lo mismo que nosotros cuando usted mojó la calle. La señora arrepentida por su mala actitud les pidió disculpas queriendo rectificarlo con el pastel que les había preparado, pero se dio cuenta que eso no haría feliz a los niños. –Díganme qué puedo hacer para que ya no me vean feo. Los niños no le pedían nada. –Solamente sea feliz, que su corazón no esté lleno de amargura, que su alma sea pura, sin odio, solamente disfrute de la vida día tras día, los vecinos la querrán y podrá ganarse su confianza, en nosotros puede tener a unos amigos. La señora estaba agradecida. –Estoy orgullosa de ustedes, gracias por sus palabras. Con el tiempo la señora cambió su actitud y carácter, los niños jugaban y comían pastel.
Todo problema se puede arreglar y las personas pueden cambiar, sólo es caso de entenderlas, escucharlas y hacerlas reír un rato, tener sentido del humor, nunca hay que amargarse, una sonrisa cada día y gozar cada minuto de la vida, buscar la paz de cada persona y hacerles entender que todo ser humano tiene sentimiento.