lunes, 14 de mayo de 2012


HOMENAJE A ELENA PONIATOWSKA EN LA UNAN EN SUS 80 AÑOS DE VIDA

Raymundo Colín Axolotl
Colaborador de Espacios de Cultura

Coyaocán, México DF. El pasado 14 de mayo, en el auditorio Migel Covarrubias del Centro Cultural Universitario, se le rindió un homenaje a sus 80 de vida y más de 60 como escritora, a Elena Poniatowska Amor (París, Francia, 19 de mayo de 1932), con la presencia del rector de la UNAM José Narro Robles, y los ex rectores Guillermo Soberón Acevedo y Juan Ramón de la Fuente.
Apenas Elenita pisó el estrado del mencionado auditorio puma, sus seguidores, familiares y amigos la ovacionaron de pie con un aguacero de aplausos que se extendió por varios minutos. Entre los asistentes se pudo distiguir la presencia de Beatriz Salce (hija del pintor Alfredo Salce), la cantautora Liliana Felipe, la actriz Jesusa Rodríguez; a las escritoras Guadalupe Loaeza y Laura Esquivel, al historiador Lorenzo Meyer, a la senadora Rosario Ibarra de Piedra, y a la periodista Denise Dresser, entre otros y otras personalidades de la vida cultural, académica, política y literaria de México.
La Poni se veía radiante, contenta, riscando sus “sus dientes de conejo” , como los llamó el caricaturista Rafael Barajas “el Fisgón”, quien fue el primero en comentar sobre ella: “Tenía toda la intención de hablar mal de Elena, y la verdad me esforcé, pero no encontré materia prima para hacerlo, ya que Elena es una mujer muy ética”. Entonces “el Fisgón” leyó un cuento de hadas que tituló “La Princesa Celenita”, por eso de que la autora de “Tinisima” parece estar siempre en la Luna. En el cuento del Fisgón, Elena es una princesa adorable, buena escritora y amada por su pueblo, mas tiene la mala fortuna de que el Hada Malévola la condenó a vivir en país tercermundista... En su intervención el crítico de cine Carlos Bonfil, enalteció su trayectoria como crónista de las luchas ferrocarrileras, obreras, de los perseguidos políticos, de los más pobres. Marta Lamas, la calificó como la Santa Patrona de las feministas, además de destacar el gran amor, que la escritora de “Hasta no verte, Jesús mío”, siente por México; un amor encendido que ilumina.
En su intervesión el escritor Juan Villoro junior la nombró como la apoyadora de las causas perdidas; alguien quien ha sabido fingir muy bien la ingenuidad para que uno le cuente todo; Elena siempre pregunta al mundo.
En su turno, el rector de la UNAM José Narro, la llamó “mujer generosa”, diciendo: “Querida Elena Poniatowska, te rendimos homenaje y festejamos tu pasión por la vida... la UNAM te reconoce”.
Para finalizar el evento, se le dio la palabra a la homenajeada, quien confesó sus deseo de haber sido admitida en la UNAM para estudiar la carrera de periodismo, pero como venía de escuela de monjas... querían que volviera a estudiar la secundaria y luego la preparatoria... es más alguien le mando hacer un certificado de secundaria, en Tlaxcala... que tiene por ahí guardado. También mencionó que ella se volvió periodista de manera fortuita y sin quererlo; que empezó a preguntar cosas que extrañaban a sus entrevistados, como la pregunta que le hizo a Diego Rivera de que si sus dientes era de leche por lo chiquitos que estaban; y éste le respondió que sí, para comerse a las niñas gueritas... también habló del movimiento estudiantil del 68, y como fue escribiendo su libro “La noche de Tlatelolco”; lo cual no hubiera sido posible sin la ayuda de Raúl Álvarez Garín, que era un verdadero líder estudiantil, el que le decía a sus compañeros que le platicaran a Elenita como era su vida, y estos en una celda aparte lo hacían. Entonces la Poniatowska, como no podía grabar las entrevistas, retenía mentalmente las historias de los presos políticos de aquellos años, y saliendo de Lecumberrí salía corriendo a su casa para escribirlas... recordó cuando fue a rectoría a llevarle un mensaje de Andrés Manuel López Obrador, al entonces rector Juan Ramón de la Fuente; que ambos estaban de pie mirando a través de un ventanal la nuca y los hombros de unos jóvenes Y que Juan Ramón de la Fuente le dijo: “a ellos hay que cuidar”. “Y Ramón de la Fuente tenía razón”, “yo creo en los jóvenes como creo en el Santo Niño de Atocha”, y sí “a los jóvenes hay que cuidarlos”.
Después de decir esto, el público presente se incorporó y volvió a brindar a Elena Poniatowska otro aguacero de aplausos que duró más que el primero. Luego el rector José Narro ante la presencia de sus nietos en el estrado, le obsequió un reconocimiento que la Poni (amiga entrañable del Monsi), mostró con alegría y orgullo a la gente que seguía ovacionándola y las decenas decámaras fotográficas y de televisión que se dieron cita para captar el momento histórico, en que fue homenajeada en vida una de las más prominentes escritoras y crónista, cuyo trabajo es importante para entender el México contemporáneo: sus procesos sociales, políticos y culturales, la lucha de un pueblo que no pierde la esperanza por emanciparse.
En el homenaje también estuvieron presentes Evangelina Corona, ex líder del Sindicato de Costureras y Costureros 19 de Septiembre, la antropólga María Consuelo Mejía Piñeros de Católicas por el Derecho a Decidir, y la escritora y directora de la Dirección de Literatura de la UNAM Rosa Beltrán.

No hay comentarios: